
Published: April 26, 2010
El Cubanazo hizo una sugerencia semejante hace algunas semanas. Fue algo que se le podía ocurrir a cualquier. Ahora, en Miami, la idea ha vuelto a salir a flote. Un grupo se propone aprovechar las fotos de los actos de repudio contra los disidentes cubanos para identificar a los acosadores y energúmenos por sus caras, buscar luego nombres, apellidos y direcciones, y luego colgar el banco de datos resultante en la web, donde todos podrán ver quiénes son los sujetos que en Cuba se prestan a estas cobardes tareas.
Dicen los proponentes de la idea que es para avergonzarlos. Me parece bien, pero esto último se me antoja un poco difícil, porque esa gentecita es por naturaleza sinvergüenza. Get it?
Lo que quizás pueda lograr esta iniciativa, sin que sea esa la intención, es meter el temor de Dios en el cuerpo de esos esbirros. Siempre he pensado que el día que empiecen a volver a sus casas magullados y maltrechos en vez de felices y saludables, la mitad de la batalla estará ganada. No es que me encante la idea de alentar la violencia, pero quienes ejercen la violencia no pueden pensar que sus actos jamás tendrán consecuencias. Sobre todo los que no son policías ni soldados ni nada que se le parezca. Cualquiera tiene un resbalón o tropieza con una puerta. ¿No creen? It’s a joke.
Ya veremos. En todo caso, es bueno que en Cuba y en el mundo se conozca a estos monstruos. Conocerlos es el primer paso para derrotarlos.
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