Ingresar | Haz CENTROtampa.com tu Página de Inicio | Subscríbete a Nuestro Periódico | Anúnciate en Nuestra Página

Noticias


¿Quién sera el malo de la película?

Published: April 17, 2009

Bueno, al fin entró en vigor el anunciado cambio en las reglas de los viajes a Cuba. Según la “bloguera” cubana Yoani Sánchez, ahora la pelota está dentro del campo de Filde, Raúl y comparsa. Pero yo creo que se equivoca: con esa gente no se juega.

El primero en reaccionar fue el Dictador Jubilado, quien consideró la medida insuficiente, como era de esperar. El Comandante en Cama no se conformaría ni con que Barack Obama se bajara los pantalones y pidiera perdón por 50 siglos de “bloqueo”. Lo de los viajecitos lo tiene muy sin cuidado.

Raúl Castro, el Reemplazo, dice que está dispuesto a “conversar” con Estados Unidos sobre cualquier tema, y esto parece haber impresionado mucho a los analistas, cuando en realidad no ha hecho más que repetir lo que su hermano anda diciendo hace largo tiempo: que está dispuesto a hablar “en igualdad de condiciones”.

Hablar, hablar, hablar… ¿No es a eso que nos tienen acostumbrados?

La triste realidad es que para concretar el ansiado viaje, cada cubano que vive en el extranjero tiene que aflojar casi $400 por un pasaporte innecesario, pedir una visa para entrar a Cuba, que cuesta, casi $200, y renovarlo obligatoriamente tres veces por la suma de $150. Sólo así estará cubierta su documentación.

Ah, y no olvidemos los honorarios de $200 que también tendrá que pagar si quiere salir del Aeropuerto José Martí a reunirse con el familión que lo espera. ¿Por qué? Pues porque usted trae “cosas para su familia” en esas maletas, no faltaba más.

De manera que los obstáculos para las visitas familiares a Cuba sólo han cesado de un lado de la ecuación. De la otra, “el cuartico está igualito”, como diría el difunto Panchito Riset. Y Obama se ha sentado a esperar la reciprocidad.

Let me tell you something, parece que va a esperar bastante. Así que mejor que se busque una buena silla en la Casa Blanca.

Una de las condiciones que ha dejado caer el Reemplazo, como parte de cualquier plática con EEUU, es la liberación de los cinco espías castristas, presos con muy buena razón desde hace casi 11 años. De paso, también dejó caer que en el tema de los presos políticos quiere incluir a los reos “terroristas” que guardan prisión en Cuba. Supongo que se trata de dos infelices salvadoreños condenados a muerte.

Con semejantes piedrecitas, no creo que la maquinaria va a funcionar con comodidad. Las condenas de los cinco espías han sido ratificadas al menos un par de veces, y salvo que Obama esté dispuesto a concederles un indulto, no hay manera de que un tribunal de este país los exonere. En cuanto a los salvadoreños, ¿qué tendría que ver Obama con su caso?

La pita parece enmarañada de cara a unas conversaciones de temas tan amplios. Veremos en qué queda todo esto. Algunos aventuran que, de no concretarse algo, lo más probable es que los Castro busquen generar una crisis migratoria que espante al gobierno estadounidense.

El Dictador Jubilado está hambriento de protagonismo y loco por pintar a Obama como el malo de la película.


Reader Comments

Post a comment

(Requires free registration.)