
Published: December 01, 2009
El Cubanazo no se las da de agorero; tampoco ha consultado los “caracoles” antes de hacer este vaticinio. Salieron, como muchas cosas, de mi cabecita, llena de experiencia y mucha observación callada.
No, ahora que ya llegamos a diciembre, no voy a decirles, como es consabido, que “el próximo lechón asao nos lo comemos en Guanabo”. Eso no lo puede predecir ni el más ilustre babalao de Guanabacoa.
Lo que sí puedo decirles es que en estos momentos, mientras escribo este post, el Dictador Agonizante fragua ya su jugada maestra contra Barack Obama. Los agravios y desaires a su majestad se van acumulando, y Fidel Castro no perdona.
¿Y qué agravios y desaires?, se preguntarán seguramente ustedes. ¡Si Obama no ha hecho más que tender ramitas de olivo!
Bueno, recuerden que la materia gris del Dictador Jubilado no sólo se ha reblandecido, sino que siempre ha reaccionado de manera muy distinta a los estímulos externos que el resto de los mortales. Lo que para cualquier hijo de vecino puede resultar una simple coincidencia y causalidad política, para él es, ni más ni menos, que una “agresión del imperialismo”.
Voy enumerar, para que entiendan, algunos de estos presuntos agravios y desaires imperdonables:
1. Al resultar electo, Obama le arrebató sin querer a Castro su eterno caballo de batalla: La “bestia rubia” al frente de un imperio agresivo y brutal. Para el Dictador Agonizante, racista como es, Obama debe ser “puesto en su lugar” y desenmascarado como agente del imperialismo.
2. Después de ocupar la presidencia, en vez de decretar el inmediato fin del embargo, derogar la Ley de Ajuste Cubano, liquidar Radio Martí y pedir disculpas al régimen castrista, Obama decretó unas pocas medidas que benefician, más que todo, a los exiliados cubanos y sus familiares en la isla. Ha condicionado, además, cualquier mejora en las relaciones a cambios en materia de derechos humanos y libertades civiles, cosas que a juicio del Dictador Jubilado, son injerencistas e intolerables. ¿Exigencias a mí? ¿¿¿A MI???
3. Tras el cambio de mando en Washington, y con Obama ya al timón, Cuba se ve sumida en una crisis económica sin paralelos, y aun peor que la sufrida tras el desplome del Bloque Soviético. La cuenta corriente del régimen se halla en ruinas, y la incapacidad de pagar sus deudas y hacer compras en el exterior, unidas a una deficitaria producción de alimentos, no augura algo bueno para la paz social en la isla. A juicio del Dictador Agonizante, todo esto obedece a un plan concebido en la Casa Blanca para destruirle.
4. En uno de sus primeros actos de política exterior latinoamericana, Obama dio un giro total en su manejo de la crisis hondureña, y en un cambio de esos que en Cuba llamamos “de palo pa rumba”, retiró su apoyo a Hugo Chávez y su cuadrilla, dejando al pobre Mel Zelaya solito en la Embajada de Brasil, mientras las recientes elecciones daban al traste con cualquier esperanza de un “socialismo del siglo XXI” para Honduras. Este golpe fue traicionero, y para el Dictador Jubilado, constituye una afrenta sin nombre que merece una dura respuesta.
5. Ahora, para colmo, una larga lista de personalidades afroamericanas –entre ellas el viejo pastor de la iglesia preferida de Obama- suscriben una carta pidiéndole cuentas al régimen castrista por el racismo que prevalece en la isla, y exigiendo la liberación de un preso político negro. Nada podrá convencer al Dictador Agonizante de que el Presidente no haya jugado algún papel en esta “maniobra” imperialista para desacreditarle ante el mundo.
6. Y last but not least, como dicen en ingles, está la entrevista que Obama le concedió hace poco a la bloguera Yoani Sánchez. Ustedes dirán: ¿Y qué importa eso, por Dios? Pero piensen en el Dictador Jubilado, que es una especie de Rosita Fornés de la política. ¿Creen que puede pasar por alto este claro desaire? ¿Contestar las preguntas de una simple escritora cubana antes de cruzar algunas palabras con él siquiera? El mensaje parece bastante claro: Tú no eres nadie ya; eres irrelevante. ¿Irrelevante, eh? ¿¿¿IRRELEVANTE YO???
El Dictador Agonizante no tiene divisiones, ni tanques, ni soldados suficientes para agredir a Estados Unidos y darle una lección al “imperialismo” y su presidente. No tiene cómo responder a tantos agravios y desaires de manera bélica. Lo que sí tiene son cubanos desesperados a quienes arrojar al mar, rumbo a las costas de la Florida.
Así que aquí les va el vaticinio:
No sé si será el año próximo o el de más adelante, pero el Dictador Jubilado va directo al “desquite” de la forma que siempre ha hecho bajo presidentes a quienes considera débiles e impertinentes: mediante un éxodo descontrolado de cubanos que puede cobrar la forma de un Camarioca, un Mariel o un “maleconazo”, o algo parecido. Pero de que viene, viene. Sobre todo si puede descalabrar las aspiraciones de reelección de Obama en el 2012.
Apúntenlo: lo predijo El Cubanazo. Oalá me equivoque.
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