
Published: October 17, 2009
El control empieza por la barriga.
Parece que están en marcha todos los motores para eliminar pronto la llamada “libreta” de racionamiento. Hasta Granma lo aconseja. Cuarenta y siete años lleva rigiendo los hábitos de consumo de los cubanos. Algunos dirían que ya es hora.
Pero si usted es como yo, amigo, usted siempre supuso que la “libreta” se esfumaría el día en que las mercancías empezaran a abundar en las tiendas y bodegas cubanas, o mejor, porque simplemente el régimen del Dictador Jubilado habría caído para entonces. ¡Qué ilusos somos!
Siempre dispuestos a sorprendernos con alguna insensatez, los comunistas en Cuba han decidido que la “libreta” debe desaparecer porque es un método caduco de distribuir los productos. De modo que olvídense de abundancia… y, por supuesto, de la libertad. “El cuartico está igualito”, como diría Panchito Riset. ¿Se acuerdan?
El Cubanazo no celebra, pues, que nuestros hermanos de la isla se estén librando de ese maldito documento de control y opresión que empieza por la barriga. Pero sí apuesta a que la verdadera razón de que la “libreta” desaparezca en estos tiempos de extrema penuria es sumamente sencilla: No hay algo que racionar en los almacenes de los Hermanos Castro. Nada. Todo vacío. Qué horror.
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