Ayer se rompió el silencio
Published: February 21, 2008
Ayer se rompió el silencio sobre el tema de la tortura.
Tuve la oportunidad de ver el documental Breaking the Silence, Torture Survivos Speak Out en la Universidad del Sur de la Florida.
Anoche conocí a 40 o más sobrevivientes de la tortura.
La tortura es un tema que se habla en secreto. Ese secreto a viva voz que en muchos países se conoce pero todos le dan la espalda.
Aquí por lo menos no se dio la espalda, se habló de frente para que muchos escuchen lo que muchos seres han sufrido.
El documental es uno inspirador y aterrador. Contradicciones que no se pueden explicar. Irónico, pero real.
Real cuando uno escucha a Marta Angel, colombiana pero perseguida por el gobierno venezolano que llegó recién a la Bahía de Tampa. Allí nos contó su historia de horror. Ha perdido sus dos hijos y su hija su esposo fue asesinado, en meses reciente. Para Marta el poder contarnos su historia ha sido gracias a grupos como el Centro de Sobrevivientes de Tortura de la Florida o en ingles, Florida Center for Survivors of Torture que le extendio la mano para que ella pudiera comunicar su historia.
Pero Marta no está sola, en el documental quien fue hecha en su totalidad por estudiantes de la Universidad del Estado de la Florida (FSU), dirigida por el Abogado de Derechos Humanos, Terry Coonan y producido por Valliere Richard Auzenne quien es profesora del Departamento de Film en la Universidad del Estado de la Florida.
Coonan es sobreviviente de Tortura durante el gobierno de Augusto Pinochet en Chile, contó su relató en la actividad del miércoles en la Universidad del Sur de la Florida.
La película documento la vida de sobrevivientes que son participe de un grupo de soporte llamado Torture Aboloition and Survivors Support Coalition Interantional (TASSC) que fundado y es dirigido por la hermana Dianna Ortiz, quien a su vez es sobreviviente de tortura.
El silencio se rompió cuando estos sobrevivientes de todos los rincones del mundo encontraron su voz y pueden contar su horripilante experiencia.
Eran trabajadores sociales, doctores, profesores, misioneros, mujeres que solamente vivían
En algún momento hay que parar el círculo de miedo y de violencia. A que escuchar como estos seres humanos han podido perdonar y confrontar a sus torturadores. Esto nos enseña que el ser humano para rehacer su vida tiene que hablar, y ser escuchado para poder cerrar las heridas que muchas veces se quedan abiertas.
Nosotros como ciudadanos tenemos que escuchar y tomar acción de que nosotros en los Estados Unidos no nos convertimos en un país de tortura. Aquellos que vieron las imágenes de Abu Ghraib donde los prisioneros de guerra fueron abusados por nuestros propios soldados no deben continuar.

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