
Published: September 20, 2009
Acabo de sentarme a ver y oír el concierto de Juanes en La Habana. La principal consecuencia de este evento ha de haber sido el montón millonario de hits que tuvo seguramente la página web de Univisión. Pero todos se empeñan en tratar esto como si fuera la visita del Papa. Algunos incluso se atreven ya a conjeturar sobre las posibles huellas de este evento. Cuánta tontería. El Cubanazo apuesta doble contra sencillo que en dos semanas todos habrán olvidado el concierto… hasta él.
Disfruten, por favor, el resto de este domingo.
Published: September 19, 2009
¿Inocente? Decida usted.
El controvertido Concierto por la Paz liderado por el cantante colombiano Juanes ha tenido ya la virtud de arreciar una guerra… la que libran desde hace décadas los gobernantes cubanos contra la disidencia interna (http://www.elnuevoherald.com/noticias/ultimas-noticias/story/547041.html).
Resulta irónico que días antes del pacífico concierto “para el pueblo de Cuba” en la Plaza de la Revolución los esbirros de la Seguridad del Estado hayan empezado a visitar a los disidentes para advertirles que no pueden acercarse al sitio del concierto, so pena de ser acusados de “desobediencia”.
Los temibles agentazos también han advertido de las mismas consecuencias a jóvenes con “antecedentes delictivos”, por si las moscas. Y ya sabemos que en Cuba cualquier acto que no esté expresamente aprobado por el régimen del Dictador Jubilado es, por definición, un delito. De modo que la lista de proscritos ha de ser larga.
La prensa internacional no se ha enterado aún de esto. El diario madrileño El País, por ejemplo, titula un artículo sobre el concierto de esta manera: Vientos de apertura soplan en Cuba ante el concierto Paz sin Fronteras. Y eso que el artículo es de un corresponsal en La Habana. Pero no hay peor ciego que el que no quiere ver (http://www.elpais.com/articulo/cultura/Vientos/apertura/soplan/Cuba/concierto/Paz/fronteras/elpepucul/20090919elpepicul_5/Tes).
Juanes está ya en La Habana, y todavía no ha empezado a ejercitar sus cuerdas vocales, cuando los que empiezan a sentirse son los vientos de la represión en torno a este evento que supuestamente desconoce fronteras. Qué bien. Y eso que el concierto era “para todo el pueblo”.
Me gustaría escuchar a Juanes opinar de esto, pero como ya está en la isla, dudo mucho que se atreva a hacerlo. La desobediencia está muy lejos de su alcance… y de su entendimiento.
¿Se han tomado ustedes alguna vez el trabajo de escuchar las declaraciones públicas de este muchacho? Se diría que a Juanes le cuesta trabajo hablar, y cuando lo hace, apenas logra hilvanar unas pocas tonterías. A todas luces, es un seso hueco. La última vez que habló, dijo que actuaba desde la “inocencia”.
Es verdad. Es inocente. Demasiado. Los cubanos tenemos una palabra para definir a esa clase de papanatas, pero es demasiado fuerte para este blog.
Y como la verdad siempre se abre paso, también nos hemos enterado, el día antes del concierto, de todo el entramado de gestiones que le precedió. Resulta que Juanes trató inútilmente de convencer al régimen del Dictador Jubilado de permitir que cantaran allí a Willy Chirino y Gloria Estefan (http://www.elnuevoherald.com/noticias/america_latina/cuba/story/547087.html).
Las reuniones para discutir el tema tuvieron lugar en la casa del empresario Raúl Alarcón Jr en Miami, pero el resultado –tran previsible como frustrante- no disuadió a Juanes de plantarse, como siempre quiso, en la Plaza de la Revolución. Los pretextos de la dictadura para excluir a los cantantes cubanos del exilio, ridículos y prepotentes, no iban a interponerse entre él y esta oportunidad de ganar publicidad, junto al resto de sus amiguetes.
De modo que ni Chirino ni Estefan pueden cantar en Cuba, porque son “agentes de la CIA”. Quienes sí pueden hacerlo son Silvio Rodríguez, Amaury Pérez Vidal y los Van Van, los más genuflectos exponentes de la música popular criolla. ¿Y eso le pareció bien a Juanes? Pobrecito.
Llegará el día, créanlo o no, en que este acto de asqueante claudicación quedará plasmado para siempre como una página de vergüenza en el historial profesional de Juanes, Bosé y Olga Tañón: el día en que, poniendo a un lado su dignidad de seres humanos y artistas, se treparon a la tribuna de la última y más feroz dictadura que ha conocido este hemisferio.
Published: September 14, 2009
Hagan ‘clic’ y escúchenlo.
El video clip de un nuevo rap cubano corre de mano en mano en Cuba, gracias a la tecnología inalámbrica Bluetooth. También gracias al tesón de la “bloguera” cubana Yoani Sánchez. El Cubanazo quiso también compartirlo con sus lectores, porque en la letra de esta canción hay no sólo profundidad, sino esperanza. ¿Dejarán cantar esta canción en la Plaza de la Revolución cuando Juanes dé allí su show? Lo dudo.
Published: September 12, 2009
Esta interesante noticia la obtuvo El Cubanazo por e-mail. Proviene de un diario venezolano, que asegura que la hija del ex ministro Felipe Pérez Roque huyó de Cuba y se encuentra en Miami. Léanla siguiendo este link:
Published: September 11, 2009
Parece que la telenovela de los cinco espías cubanos tiene un nuevo giro. Los abogados de los agentes convictos y confesos han logrado poco en los tribunales, así que el régimen castrista ha cambiado su estrategia para liberarlos, más de 10 años después de su encarcelamiento.
En realidad, no se trata de un nuevo argumento. Desde un principio, los defensores de los llamados “cinco héroes” han insistido en que los medios informativos generaron una atmósfera adversa hacia los detenidos, haciendo imposible un juicio imparcial en Miami.
Never mind que los tribunales han echado abajo esa teoría. Ahora una entidad llamada Partnership for Civil Justice Fund ha entablado una demanda contra la Oficina de Transmisiones a Cuba, de la cual dependen Radio y TV Martí, con el fin de demostrar que algunos periodistas que cubrieron el juicio habrían cobrado a destajo por uno de esos medios oficiales.
Supongo que la idea es dar a entender que hubo una confabulación en la que el gobierno utilizó a estos comunicadores como agentes de agitación. Pero, como dicen en inglés, eso es un long shot.
Los dos únicos casos citados por la entidad demandante no parecen sustentar en absoluto semejante tesis. El reportero Wilfredo Cancio cubrió, en efecto, parte del juicio a los cinco espías, y también, como se sabe, estuvo en la nómina de caja chica de Radio Martí. Pero sus reportajes, concentrados en los argumentos de la defensa, en modo alguno podrían considerarse adversos a los acusados.
El otro caso citado, el del columnista y editor de El Nuevo Herald, Alejandro Armengol, no podría ser más risible. Armengol nunca ha sido reportero de ese diario, y en la única columna suya que he leído sobre este tema avanzó la peregrina idea de que el gobierno estadounidense nunca debió enjuiciar a los agentes castristas.
Así que, ¿dónde está la sustancia de esta demanda que exige información sobre los contratos de los periodistas que cubrieron este caso?
Se trata de una maniobra, desesperada a estas alturas, que lleva el mismo camino de las otras que han buscado sacar de la cárcel a quienes los castristas consideran “prisioneros del imperio”. Uno de estos, por cierto, estaría cerca de extinguir su sentencia. Otros dos podrían ver sus sentencias modificadas. Pero al cabecilla de la Red Avispa, por ejemplo, con sus dos cadenas perpetuas, le queda por pasar un largo y merecido tiempo en las cárceles estadounidenses.
Resignación es lo que les recomiendo. Después de todo, en La Habana el régimen castrista acaba de ratificar la sentencia de dos años de cárcel a un infeliz que se le ocurrió decir que pasaba hambre en Cuba. Comparada con esa monstruosidad legal, las condenas de los cinco espías, más que fundamentadas, parecen justicia ciega… y poética.
Published: September 03, 2009
El paisaje después de la batalla.
Omar Rodríguez Saludes es huésped, desde hace más de seis años, del sistema carcelario castrista. El gobierno del Dictador Jubilado lo condenó a 27 años de prisión durante la llamada Primavera Negra del 2003. ¿Su delito? Las fotografías que tomaba de cosas que él y su lente veían en La Habana: largas filas de consumidores demacrados, escombros, ruinas y miserias humanas. Son imágenes poco halagüeñas, como la que ilustra esta entrada de El Cubanazo en su blog. ¿Pero hacen a alguien merecedor de una pena de cárcel? ¿Y de más de 20 años? Es como si alguien nos acribillara a tiros porque no le gustó el retrato que le hicimos.
Pero no olvidemos que se trata de una de las trianías más largas, irracionales y despiadadas que ha conocido este continente. Así las cosas, Rodríguez Saludes languidece en una cárcel cubana. El Cubanazo no tiene que imaginarse las condiciones en que se desenvuelve este fotógrafo contestario: él mismo pasó, en la década del 70, por el exclusivo hotel de los hermanos Castro, y conoce de cerca los males que acosan día a día a los prisioneros políticos. Hambre, enfermedades sin atender, golpizas, alimañas… y mucho dolor acumulado. Sobre todo, porque es una cárcel tan inmerecida como cruel, el dolor se agiganta y la soledad ahoga.
Ahora, sin embargo, un juez estadounidense ha puesto un valor monetario preciso a tanto sufrir (http://www.cubaencuentro.com/es/cuba/noticias/juez-de-miami-dice-que-la-habana-debe-pagar-27-5-millones-por-arrestar-al-periodista-omar-rodriguez-saludes-207479), $27.5 millones, para ser exactos. A razón de más de $1 millón por año. La suma deberá pagarse a la madre del disidente encarcelado, residente en Kentucky. De ésta, $2.5 millones son responsabilidad del gobierno cubano y $25 millones corresponden al Partido Comunista de Cuba, por concepto de daños punitivos.
Me parece un buen ejemplo de justicia civil americana, donde cada acto o suceso que afecta a un segundo o tercero tiene sus consecuencias inevitables en el bolsillo, desde un simple resbalón en una tienda hasta un incidente de negligencia médica. El sistema legal totalitario del castrismo no resiste el más leve examen en los tribunales de un país civilizado, por lo que la ley cae sobre éste y sus trapacerías con todo el peso que la caracteriza. ¿Pero se trata acaso de un fallo que favorece el rumbo de una futura república de Cuba?
No me cabe duda de que toda la odisea que pasé en las prisiones castristas entre 1973 y 1977, por un simple delito de opinión o “diversionismo ideológico”, debería tener un precio contante y sonante. ¿Cuántos millones vale pasar cuatro años lejos de tu esposa e hijo? ¿Ser transportado de provincia en provincia en rastras, con cientos de otros presos, asfixiándote? ¿Trabajar cortando caña o en la construcción como un esclavo durante años? ¿Permanecer hacinado en estrechas y húmedas galeras por puro capricho de un régimen intolerante? No sé, pero me cuesta ponerle un valor monetario.
Lo cierto es que el fallo de este juez federal de Miami sienta un precedente inquietante, a juicio mío. Aunque me parece justo que la madre de este prisionero sea resarcida por tantos injustos agravios, lo cierto es que ni el gobierno ni el Partido Comunista de Cuba tienen con qué pagar los daños y perjuicios de su ciudadanía. Mucho me temo que tampoco lo tendrá un futuro gobierno democrático de la isla.
Que se haga justicia a una familia, aun en un tribunal extranjero, nos alegra a todos. ¿Pero acaso queremos que la nueva república cubana nazca lastrada por demandas que nunca podría pagar? No estoy tan seguro de eso.
Published: August 31, 2009
De tiempo en tiempo, se escucha en Cuba un llamado a “una prensa más crítica”; alguien fustiga el “triunfalismo” de lo que divulgan las publicaciones oficiales o lamenta la escasa atención que esos medios dedican a la realidad inmediata que padecen los ciudadanos. La prensa “revolucionaria”, afirman, se ha apartado de su vital misión de informar a la clase obrera. Es una especie de exorcismo periódico que apenas tiene consecuencias, lo mismo si el llamado se hace desde las más altas instancias -el Dictador Jubilado o su hermanito- que si lo hace un funcionario de poca monta, o incluso o uno de esos periodistas que a diario se exime de informar la verdad.
Parece que esta vez el turno le tocó a uno de esos “muchachones” que ya peinan canas pero publican sus monsergas en el diario Juventud Rebelde. El columnista José Alejandro Rodríguez afirmó hace poco en un artículo titulado Espejos (http://www.juventudrebelde.cu/opinion/2009-08-29/espejos/) que, con el pretexto de cuidar la imagen del país y de sus ministerios, ciertos funcionarios censuran las informaciones o rechazan las críticas.
Según Rodríguez, el socialismo cubano “requiere observarse sistemáticamente, sin aferramiento a imágenes idílicas, ni engañosas pretensiones de si somos el mejor de los mundos”. Concluye, además, que “algunos han llegado a percibir el ejercicio sano de la crítica… como una concesión de flojos; como darle las armas al enemigo”.
Poco hace pensar que estos conceptos vayan a llegar muy lejos, considerando que la idea de la nación como plaza sitiada ha servido para reprimir la libertad de expresión en Cuba casi desde que el Dictador Jubilado ocupó el poder: desde el cierre de todos los periódicos independientes en los dos primeros años del régimen hasta el arresto del poeta Heberto Padilla en la década del 70 y las severas sentencias de cárcel a un puñado de periodistas disidentes hace seis años.
La realidad es que, siguiendo la tradición leninista de la prensa como instrumento de propaganda revolucionaria y agitación popular, no puede pedirse más a los patéticos periódicos que se publican en la isla. Bastante es que tengan la fecha correcta. Unos medios que permanecen atentos a la última directriz del Departamento de Orientación Revolucionaria no pueden fijar su atención en las penurias o injusticias que aquejan a los cubanos, ni mucho menos apuntar a soluciones que el Dictador Jubilado no apruebe.
Todavía me acuerdo de cuando yo mismo trabajaba para esos medios en La Habana y nos pasamos un día entero de 1969 esperando a que nos autorizaran a informar por Radio Rebelde que un astronauta norteamericano había pisado el suelo lunar. Al final, no lo hicimos. El diario Granma sólo publicó una nota breve sobre el tema la mañana siguiente, enterrada en el fondo de la página de noticias internacionales.
Eso sí, el artículo de Rodríguez en Juventud Rebelde incluye un significativo augurio que algunos de esos burócratas paranoicos a que alude podrían no perdonarle. “El socialismo europeo desapareció porque extravió el visor de lo que realmente sucedía, y la brújula para rectificar la ruta”, afirmó el columnista.
Visor y brújula se perdieron hace mucho tiempo en Cuba, pero el emperador castiga a quienes se atreven a decirle que está desnudo.
Published: August 20, 2009
Prospera la ‘mano dura’.
Con toda la penuria económica que azota a Cuba, sería de esperar que hubiera gran demanda de mano de obra. No es que no resulte necesaria. Dios sabe que la isla tiene necesidad urgente de todo talento, desde carpinteros y albañiles hasta gerentes y físicos nucleares. Pero en un país donde se hace poco, las manos de sus hijos deben permanecer ociosas o dedicadas a “resolver”. Eso sí, la maquinaria represiva no ha dejado ni dejará de funcionar.
Por eso, resulta significativa una reciente convocatoria publicada por el Organo Operativo Secreto de la Policía Nacional Revolucionaria, pidiendo hombres y mujeres entre 18 y 40 años con gusto por “la investigación y el riesgo”, dispuestos a combatir las “actividades delictivas”, aun aquellas con “vinculación internacional” (http://www.cubaencuentro.com/es/cuba/noticias/la-policia-publica-una-convocatoria-dirigida-a-quienes-quieran-ser-agentes-secretos-203413).
Se sabe que los actos de delito común se han multiplicado en Cuba, aunque el régimen del Dictador Jubilado se guarda muy celosamente las estadísticas. Los homicidios y los robos con fuerza andan a la orden del día. Pero también el descontento político ha crecido, por lo que es de esperar que los nuevos reclutas de estos órganos “secretos” no van a estar dedicados a cazar ladrones y asesinos solamente.
La convocatoria pública a engrosar las filas de las fuerzas represivas del régimen no augura algo bueno para los delincuentes comunes, pero aquellos que en Cuba disienten y se organizan para hacer valer sus derechos –y a quienes los castristas no distinguen de los primeros- deben prepararse también para la racha de atropellos que se avecina.
Nada, que en Cuba desgraciadamente lo único que prospera la mano dura. Todos los que esperaban reformas y flexibilidad del Tirano Sustituto deben descartar sus pronósticos optimistas y prepararse también para lo peor.
Published: August 19, 2009
José Ramón Morales: De vuelta al autonomismo.
Vive en Miami hace casi tres décadas, pero su brújula apunta hacia Madrid. Este ex veterinario de 54 años asegura que ha amado a España siempre, porque lleva sangre española. “Ese amor corre por mis venas”, dijo recientemente en un e-mail.
José Ramón Morales encabeza ahora el Movimiento por la Reincorporación de Cuba a España como Comunidad Autónoma, organización cuya página en Facebook atrajo la atención de algunos medios de comunicación españoles, entre ellos el diario ABC, quien la describió recientemente como “una alternativa peculiar a la dictadura castrista en la Isla” (http://www.abc.es/20090814/medios-redes-web/cubanos-exiliados-piden-facebook-200908141226.html).
Morales llegó a Estados Unidos en 1980, como parte del éxodo del Mariel. En un e-mail, afirmó que ejerció como veterinario durante seis años y medio, pero se cansó de esta carrera. Actualmente, dijo, combina las artes plásticas con su trabajo como agente de bienes raíces.
Según Morales, la página del grupo en Facebook tiene más de “1,500 seguidores” y su blog Cuba Española (http://cubaespanola.blogspot.com/) tuvo “unas 46,000 entradas” desde noviembre del 2008. Este último, cuyo símbolo es una bandera cubana teñida del rojo y amarillo de la española, incluye comentarios sobre las similitudes de costumbres de cubanos y españoles, así como testimonios de adhesión a la causa de convertir a Cuba en la 18ª comunidad autónoma de España.
Uno de esos testimonios, del príncipe Felipe, ha sido puesto en duda, y el propio Morales reconoce que no ha comprobado su autenticidad. “El texto yo lo encontré en Internet”, dijo en un e-mail. “No tengo formas de comprobarlo; pedí que si no era auténtico, que me lo hicieran saber de Casa Real, pero no he recibido nada”.
Además de la página en Facebook y el blog de Morales, el grupo ha colgado un video en YoutTube para promover sus ideas, con vistas de La Habana y música de guaguancó de fondo:
Morales respondió hace poco a preguntas de El Cubanazo por e-mail.
El Cubanazo: El Tratado de París, con que concluyó la Guerra Hispano-Americana, dispuso, entre otras cosas, la independencia de Cuba. ¿De qué manera podría revertirse este acuerdo?
José Ramón Morales: Primero que todo, el Tratado de París se llevó a cabo sin la presencia de cubano alguno. Fue la pérdida mediante una guerra, en la que pueblo de Cuba no tuvo ni voz ni voto, y a España la habían derrotado, o sea, que no había alternativas.
EC: ¿Se considera un continuador de la vertiente autonomista?
JRM: Mira, hay algo muy curioso, y es que los cubanos no conocemos la verdadera historia de Cuba. En realidad, la guerra civil, y la llamo así, pues los cubanos éramos españoles de nacimiento desde 1821, que se creó una semi-provincia de ultramar; en 1837 nos convertimos en seis provincias de ultramar. El 25 de noviembre de 1897 España hace extensiva las leyes reinantes en la península e islas españolas de Europa hacia Cuba y Puerto Rico, y comienza la Comunidad Autónoma de Cuba. Eso los cubanos no lo saben.
Fuimos la primera Comunidad Autónoma de España. En enero de 1898 comenzó con un gobierno provisional; en febrero es la explosión del Maine, en abril Estados Unidos le declara la guerra a España, y ese mismo mes se celebran las elecciones. En mayo se reúne el Parlamento Autonómico definitivo y pocos meses después, España pierde la guerra y ahí muere la Comunidad Autónoma de Cuba. Yo me considero uno de esos seguidores de la corriente autonomista cubana del Siglo XIX, que ganó la guerra civil y fue derrotada por la invasión norteamericana.
Los historiadores cubanos nos han ocultado muchos hechos importantes y escribieron la historia de otra forma. De los autonomistas casi no se habla. Es lógico; ellos escribieron la historia siendo colonia de Estados Unidos y ésta se ha reescrito cogiendo de base los libros de aquellos historiadores.
EC: La vertiente autonomista cubana perdió paulatinamente fuerzas entre el siglo XVIII y XIX. De hecho, uno de sus más ilustres exponentes, el presbítero Félix Varela –por corto tiempo diputado a las Cortes españolas- se decantó a la postre por la independencia. ¿Hay futuro para una tendencia política abandonada por sus propios fundadores?
JRM: Como dije anteriormente, la historia está manipulada; hay que buscar los archivos. Cuando los autónomos ganaron la guerra y comenzó la Comunidad Autónoma de Cuba, trajo un retorno masivo de exilados cubanos en el exterior. Durante los primeros meses de autonomismo, mermaron las filas de la insurrección y trajo a cabecillas revolucionarios como el brigadier Juan Massó Parra, sobrino de Bartolomé Massó, quien se presentó a las autoridades civiles de Santa Clara con todos los hombres a su mando. Otras partidas que se acogieron al indulto ofrecido por el gobierno autonómico fueron la del teniente coronel Benito Socorro, en Matanzas; la del teniente coronel Benito García, en Sancti Spíritus, así como los comandantes Victoriano Gómez, Marcelino Díaz, y José Sánchez Agramonte en Fomento, etc.
Por supuesto que hay futuro en esta tendencia política y el resultado te lo dice una encuesta que tengo el Blog Cuba Española, donde el 89% esta a favor, un 9% en contra y un 1% indecisos.
EC: Hay entre los exiliados cubanos un grupo pequeño que ha abogado por la anexión de Cuba a Estados Unidos. ¿Por qué considera que es mejor la opción de autonomía dentro de la órbita de España?
JRM: Si nuestro idioma oficial fuese el inglés, yo no dudaría en ningún momento a una anexión a Estados Unidos, pero este exilio ha demostrado que no quiere hablar inglés. El cubano, al no conocer el idioma, está en desventaja. Además, tenemos idiosincrasias diferentes. Con España estamos al mismo nivel. Conociendo al cubano, no dudo que en poco tiempo tengamos a un cubano presidente de España y los cubanos con poder en el Parlamento Europeo.
EC: ¿Y por qué no una Cuba independiente bajo un régimen democrático similar al de otros países latinoamericanos?
JRM: Eso me gustaría mucho, pero después de estudiar a fondo la situación cubana, lo veo como algo muy difícil. La izquierda cubana ha hecho mucho daño y es intransigente; la derecha cubana está dañada por los golpes recibidos por esa izquierda durante más de 50 años. También es intransigente. Es imposible gobernar a un país bajo esas condiciones. Necesitamos un mediador, alguien que nos recuerde que todos tenemos derechos a participar, y eso es democracia.
EC: Cuba y España comparten un mismo idioma y quizás algunos rasgos de idiosincrasia, pero nada más. Hay regiones autónomas de España donde son patentes los anhelos de separarse en mayor o menor medida del dominio de Madrid, como el País Vasco y Cataluña. ¿Pueden ser los cubanos súbditos más fieles de esa metrópoli?
JRM: Definitivamente. El cubano tiene sangre de todas las regiones de España. Es más, todo el problema de ésta comenzó a raíz de la pérdida de Cuba. Para ellos fue como perder a Asturias o Galicia. Hay un dicho: “Más se perdió en Cuba”. También la moda de las comunidades autónomas salió de Cuba, pues la próxima fue Cataluña en 1932; Galicia en 1934, y el País Vasco como en el 37.
EC: ¿Qué ventajas traería para Cuba insertarse nuevamente en la órbita española?
JRM: Primero que todo, el ser un país grande, donde es más fácil mantener la democracia, sacar al aire la corrupción, etc. Pertenecer a la Comunidad Europea es todo un lujo; hay países de Europa esperando desde hace años y no les dan entrada. Eso da confianza a los inversionistas, pues no es lo mismo invertir en un país inestable que en uno de la Comunidad Europea perteneciente a la OTAN.
El euro como moneda oficial es muy importante. El pasaporte europeo para todos los cubanos que lo soliciten nos hace ciudadanos de primera, pues no necesitan visa para ningún país. Además, la posibilidad de trabajar legalmente en cualquiera de los 27 países de la Comunidad Europea.
Y otra cosa muy importante: Cuba va a necesitar mucha mano de obra para su reconstrucción. Si somos un país independiente, mucha de esa mano de obra irá de países pobres de Centro y Sudamérica, que trabajan por poco dinero, y eso va en contra de los nacionales, que tendrán que trabajar por ese mismo bajo sueldo. En cambio, con Cuba en la Comunidad Europea, irán a reconstruir a Cuba, y a repoblar, mayormente españoles que están en tremendo paro en España, y junto con otros europeos comunitarios que tendrían también el mismo derecho, exigirían un salario decoroso, y eso hace que los nacionales también reciban buenos salarios.
Y para concluir, tenemos el peligro de la revolución bolivariana que nos puede engullir, pero como parte de España, y Europa, ahí la cosa es diferente.
EC: ¿Contarían los deseos de los ciudadanos cubanos en un eventual traspaso de soberanía? ¿Prevé que esto debe ser objeto de un referendo?
JRM: Por supuesto que todo debe ser totalmente democrático. Pensamos que una vez desaparecido los Castro, en ese período de transición se debe crear un plebiscito o algo así, preguntándole a las personas si desean volver a ser la Comunidad Autónoma de Cuba, la numero 18 de España, miembro de la Comunidad Europea, con el euro de moneda oficial y el pasaporte europeo.
EC: En la página Web Cuba Española aparece una bandera cubana “teñida” con los colores de la de España. ¿Se propone cambiar la bandera cubana si la isla se convirtiera en región autónoma de España?
JRM: Mira, esa bandera es sólo la del blog Cuba Española. Fue la idea de un seguidor. Yo pienso que en una Cuba española deben ondear en el Morro la bandera de España, que fue la que lo construyó y ondeó por más de 400 años, por lo que no es extranjera; también la cubana, que fue diseñada por el anexionista y defensor de la esclavitud Narciso López, pues han sido muchos años con ella, y la de la Comunidad Europea.
EC: Y España, ¿tendría interés en reasumir una antigua colonia? ¿Algún funcionario español ha escuchado seriamente sus argumentos?
JRM: Para mi sorpresa, el mayor apoyo ha sido por parte de los españoles. La noticia ha salido en la prensa como el ABC, La Razón, emisoras de televisión como Antena 3, TVE, Radio Ondacero, etc. Tengo un comentario muy bueno del Príncipe Felipe de su blog Yo Felipe, Diario de un Heredero, apoyando el movimiento. http://comunidad.terra.es/blogs/yofelipe/default.aspx
EC: ¿No teme que los cubanos le reprochen una falta de patriotismo?
JRM: Para nada. Cuando el cubano llega a conocer la verdadera historia de Cuba y se da cuenta de que nos han manipulado a través de los años, pues uno pone en una balanza qué es lo que más conviene para el futuro de Cuba, y por eso tengo mi conciencia tranquila.
Una Comunidad Autónoma tiene más libertad que un estado norteamericano. Pone sus propias leyes y la constitución española garantiza democracia, libertad, salud y educación gratuita, un estado de bienestar, etc. Si hubiésemos continuado esa comunidad autónoma que empezamos en enero de 1898, hoy en día fuéramos la más prospera de España y los cubanos no hubiésemos tenido que pasar por lo que hemos pasado.
Published: August 16, 2009
Concertistas: Todos para uno y...
Un medio oficial cubano ha afirmado que quienes critican el concierto que el cantante Juanes se propone dar en Cuba “rayan en la demencia”.
Bueno, yo me atrevería a decir que quienes se aferran y defienden con los dientes un modelo de socialismo caduco que desde hace medio siglo mantiene a los ciudadanos cubanos en la miseria y la opresión son más dementes aún. Pero ésa es sólo mi humilde opinión.
No es que quiera trazar ese signo de igualdad, tan al uso en estos tiempos, entre los “extremistas” de la isla y el exilio. En todas partes hay extremistas y gritones, por supuesto. Pero el castrismo es, por definición, el más extremo de los extremos. Para empezar, encarcela y fusila a quienes disienten de él. En comparación, cualquier “furibundo” de la Calle Ocho se me antoja bastante inofensivo. Al menos, tengo un buen par de recursos para protegerme de él: lo ignoro olímpicamente o llamo a la policía.
Y ya que hablamos de disentir, creo que ya es hora de decir que quemar discos de Juanes o camisas negras en la esquina del restaurante Versailles no va a conducir a ninguna parte. Las únicas consecuencias van a ser el olor a chamusquina y el tufo a fascismo rancio que tantos nos atribuyen.
Que me disculpe la gente de Vigilia Mambisa, pero hay mejores formas de manifestar descontento… y hasta más cómodas. Aunque quemar objetos en la vía pública es una forma legítima de protesta, ¿por qué no le damos un poco de trabajo al cartero y le enviamos de regreso a Juanes, por correo, los discos que hayamos comprado de él?
Ahora que se me ocurre, no comprar más sus discos o no acudir a sus conciertos serían buenas formas de protestar también, y yo diría que más efectivas. Porque no hay algo que guste más a estos artistas “progres” que la plata contante y sonante, y si es en dólares, mejor.
Años ha, cuando el Dictador Jubilado no estaba de por medio, a Cuba acudían artistas latinoamericanos de todo pelaje. Desde Pedro Vargas y Jorge Negrete hasta Lucho Gatica y Alfonso Arau, se presentaban en la TV y los teatros sin más alboroto que el que causaban sus admiradores.
A Dios le pido, citando a Juanes, que alguna vez vuelva a ser así.
Published: August 14, 2009
Pánfilo, el hombre que pidió “jama” a gritos en un video que se esparció como pólvora por YouTube (lo que ahora se llama divulgación “viral”), recibió a cambio presidio en vez de alimento. El régimen del Dictador Jubilado lo condenó hace poco a dos años de cárcel, según varios informes, a tenor de la Ley de Peligrosidad Predelictiva.
Es un cómodo recurso. Acusar de borracho y vago a alguien que simplemente dijo a gritos lo que la mayoría de los cubanos afirman en voz baja o sólo con el pensamiento.
No puedo decir que fui amigo de Juan Carlos Marcos González –el nombre de pila de este infeliz cubano- pero fui su vecino durante casi siete años. Compartimos el mismo edificio en la calle Tercera entre C y D, en el vecindario del Vedado, en La Habana.
Su madre era Berta, una señora flaca como un güin y nerviosa como un rollo de alambre, que se paseaba continuamente de un lado a otro de la cuadra con un cigarrillo en los labios. No tenía pelos en la lengua, y por supuesto, nadie se la quería buscar.
En todas partes, incluso en las asambleas del vecindario, pedía a menudo la palabra para despotricar contra todo lo humano y lo divino (dejando fuera a ciertas fieras intocables, claro está), y para quejarse de todos los desastres que crecientemente aquejaban al lugar.
En no pocas ocasiones Berta clausuró ella sola una reunión política “importante”, afirmando que tenía que irse a ver la televisión. Recuerdo aquella vez que dijo, por toda explicación: “Hoy canta Barry White”. Disfrutaba, al parecer, de esa leve impunidad que en toda parte se otorga a los chiflados.
Por aquel entonces, Pánfilo –así le decían ya, ignoro por qué- era un muchachito que estudiaba secundaria. No llegué a tratarlo mucho, porque la Seguridad del Estado me llevó preso apenas dos meses después de mudarme a aquel edificio. Pero varias veces lo vi regresar de la escuela, vestido de uniforme, y con un pelo “afro” enorme que seguramente añora en estos tiempos.
Cuando salí de la cárcel varios años después, supe que se había hecho marino mercante. Se echaba de ver por la ropa de poliéster que vestía entonces. Su madre andaba exhibiendo unos zapatos tenis que su hijo le había traído (ella les llamaba “popis”), lo único extranjero, por cierto, que se ponía. Todo lo demás era de estrafalaria factura nacional.
Nunca supe que Pánfilo tuviera tendencias “diversionistas” ni afición política alguna. Y por supuesto, nunca las indagué. Apenas cruzábamos un corto saludo, porque todos en aquella época me huían como a la peste, incluso –ay- ciertos “amigos del alma”.
Pero el tiempo pasa, y ya ven: ahora el preso es Pánfilo. Nada ha cambiado en Cuba, donde la manía de reprimir sigue vivita y coleando, como cuando la policía política me arrancó de mi hogar y mi familia hace 36 años, un caluroso mes de agosto, como este mismo que ahora padezco a buen recaudo, en la Florida.
Published: August 11, 2009
¿Saldrá indemne?
“Tengo la camisa negra
porque negra tengo el alma;
yo por ti perdí la calma
y casi pierdo hasta mi cama”.
¿Qué les parece esta joya de la poesía contemporánea? ¿Quieren más?
“Cama cama c’mon baby,
te digo con disimulo,
que tengo la camisa negra
y debajo tengo el difunto”.
Poco faltó para que la rima fuera pornográfica, if you know what I mean. Las estrofas que acabo de citar corresponden a la canción titulada muy predeciblemente… ¡La Camisa Negra! Hace tiempo que bromeo cada vez que alguien menciona el nombre de su autor. “¿Juanes?”, pregunto siempre. “¿Es dúo, trío o cuarteto?”.
La verdad que eso de llamarse en plural cuando uno canta solo se me antoja delirio de grandeza; pero en estos tiempos de reguetón y estrellato-por-puro-márketing no hay que delirar demasiado. Basta con ser una rubia de sabrosa silueta o un versificador mediocre para conquistar un lugar entre los astros.
Y así, Juan Esteban Aristizábal Vásquez, el de la camisa negra, más conocido por “Juanes”, no sólo se ha convertido en una luminaria de la canción, sino que también aspira ahora a convertirse en emisario de la fraternidad humana.
El año pasado, Juan reunió a un grupo de artistas –algunos merecidamente mejores que él, debo decir- para un “concierto por la paz” que se realizó ante una enorme audiencia en la frontera entre Venezuela y Colombia. La paz nunca es mala idea, pero jamás nace de las conciencias débiles.
¿Acaso se podía pactar con Hitler? ¿O con Mussolini? ¿O con Hirohito? ¿O –más cerca de casa- vale siquiera la pena pedir la paz a una cuadrilla de delincuentes y asesinos como las FARC? ¿O, si se quiere, a ese aprendiz de caudillo que se llama Hugo Chávez?
Un año después de aquel concierto, las cosas siguen igual o peor entre Venezuela y Colombia. Así que el cantor de la camisa negra –o sus relacionistas públicos- decidieron que era momento de hacer otro concierto inútil en un escenario bélico del mundo. Escogió a Cuba, no sé por qué, pero me lo imagino.
En Cuba no hay una guerra; lo que impera es la paz de los sepulcros. Pero la sola mención de celebrar un concierto en esa isla atenazada por un dictador moribundo y un embargo económico de casi medio siglo provoca reverberaciones agudas en Miami, donde está la base de operaciones de cualquier artista latino… y también cientos de miles de exiliados cubanos.
Debo concluir que Juanes, además de plantar bandera pacifista, aspiraba a un poco de name-recognition. Si es así, lo ha logrado, pero bajo un signo adverso. Cantar gratis en La Habana no es buena idea para quienes quieren cobrar un dineral en las taquillas miamenses. Ahora, ha acudido a los medios para explicarse, pero no creo que vaya a servirle de mucho.
Hablando en Univisión, Juanes declaró que iba a cantar en la Plaza de la Revolución, donde mismo había “tocado” –¡sí, así dijo!- el Papa, y donde se halla un monumento al patriota cubano José Martí. Se olvidó decir que ha sido la tribuna preferida del Dictador Jubilado, pero el cantor pacifista tiene, por lo visto, una memoria selectiva. O no sabe ni dónde está parado, que es peor.
En todo caso, veremos si la imagen del cantante de la camisa negra sale indemne de esta solemne metedura de pata. Y si los exiliados, al perder la calma, realzan su imagen de trogloditas. Lo que sí podemos pronosticar es que este concierto habanero tendrá las mismas consecuencias que tuvo el anterior, es decir, ninguna. Sólo el régimen castrista obtendrá un rédito de este evento.
Published: August 08, 2009
Asunto de alta política.
Desde hace tiempo, en Cuba el papel higiénico tiene una sola marca: Granma. Las páginas del ilustre órgano oficial del Comité Central del Partido Comunista de Cuba cumplen esa función en los baños cubanos desde que la costumbre de limpiarse el trasero con un material más sano y benigno fue desterrada para siempre por esa ola de progreso que trajo la revolución castrista a la isla. Pregúntenle a cualquiera que haya visitado a sus familiares en Cuba; le dirá lo mismo.
No cabe duda que hay algo de justicia poética en esta penuria que los cubanos deben sufrir casi a diario, si no son estreñidos. A fin de cuentas, las caras y las palabras impresas en Granma valen menos que el papel en que se imprime ese diario.
Lo sorprendente es que el régimen del Dictador Jubilado haya anunciado sólo ahora que habrá escasez de papel higiénico en los próximos meses, previendo un funcionario que “a final de año entre una importación importante de papel sanitario para que verdaderamente podamos suplir esta demanda que hoy presenta problemas y se va a incrementar a raíz de la situación de la materia prima”. La realidad es que los cubanos hace décadas que carecen de esta olvidada, pero indispensable, mercancía. ¿De dónde sacan que ha empezado a escasear algo que se perdió de los anaqueles hace demasiado tiempo?
En todo caso, en estos momentos en que algunos se quejan aquí de que el gobierno de Barack Obama quiere entrometerse en su atención médica, es bueno recordar -sin que una cosa tenga que ver con otra- las terribles consecuencias de que el Estado plante bandera en nuestras vidas, enseñoreándose de zonas que debieran estarles vedadas.
Published: August 07, 2009
Se va un titán del periodismo cubano.
Díganme que se enteraron primero aquí: El famoso periodista cubano-colombiano José Pardo Llada falleció en la ciudad de Cali, en su patria de adopción, a los 86 años.
Nacido en 1923 en Sagua La Grande, Cuba, Pardo Llada emergió como un titán del medio radial en la década de 1940, denunciando a diario la corrupción administrativa. A menudo, sus críticos comentarios concluían con dos exclamaciones que lo hicieron popular: “¡Qué atrocidad! ¡Qué desparpajo!”.
Tras el golpe de estado de Fulgencio Batista, Pardo Llada sufrió la persecución del nuevo régimen hasta que en 1958 se fue la Sierra Maestra, donde Fidel Castro ya lideraba sus guerrillas.
Fuerte defensor del gobierno revolucionario instaurado en 1959, Pardo Llada abandonó el país en 1961. Sólo regresó a la isla una vez en el 2004, para someterse a un tratamiento de la vista.
Descanse en paz el colega y compatriota José Pardo Llada.
Published: August 07, 2009
Ahora dice que está ‘en candela’.
Ya lo sabemos: En Cuba lo que falta es “jama”, es decir, comida. Tener calambres en el estómaco no es delito, pero decirlo puede costar caro bajo el régimen del Dictador Jubilado.
Por eso, parece que a Pánfilo, ese que se ha hecho famoso por un video donde repite varias veces que “aquí lo que falta es jama”, le han apretado las tuercas. Ahora, él mismo dice que está “en candela”.
Esto no es razón para sorprenderse. En Cuba, tarde o temprano la honestidad se paga caro… sobre todo cuando hace reír a la gente.
A propósito, El Cubanazo fue vecino de Pánfilo cuando vivía en Cuba, en la cuadra de Tercera entre C y D, en el vecindario del Vedado.