
Published: October 04, 2009
Acabo de ver fragmentos de un video tomado en una fiesta donde el ex vicepresidente cubano Carlos Lage y el ex canciller Felipe Pérez Roque aprenden, con poco éxito, a bailar el reguetón. La misma fiesta donde se mofaron del Dictador Jubilado, algo que acabó por costarles sus puestos y amargarles las vidas por largo rato.
‘Perreando’: El ‘motivito’ que tan caro les costó.
Nada de extraordinario contiene el video, que supuestamente fue exhibido en toda la isla a la militancia del Partido Comunista, como prueba fehaciente de los profundos “errores” en que incurrieron los ex funcionarios. Las partes trasmitidas en un programa de la TV de Miami no muestran, por cierto, una exagerada ostentación ni conductas que puedan calificarse de desordenadas, aun bajo la óptica de la ortodoxia comunista.
A simple vista, se trata de una fiestecita de las que suceden casi a diario en la casa de cualquier cubano “mediopelo” en Hialeah o Westchester. No se aprecian mucamas uniformadas ni lacayos de librea pasando fuentes cargadas de golosinas. Apenas unos traguitos y unos segundos de “perreo”. ¿Por qué tanto revuelo?
Porque en La Habana de los tiempos que corren, donde el ciudadano de a pie clama por “jama” y se moviliza en “camellos” un sarao semejante se destaca en medio de la miseria y la desperanza generalizadas. Y, sobre todo, porque el buen humor de Lage y Pérez Roque al referirse al Tirano Convaleciente, resultaba sintomático de una jerarquía quebrada y enferma.
Alguien ha pronosticado que ninguno de los dos funcionarios depuestos levantará cabeza en el futuro. El Cubanazo sube la parada y hace un pronóstico más trágico: les cortarán inevitablemente las cabezas cuando el mundo aparte la vista de ellos.
Ni Fidel Castro ni su camarilla pueden darse el lujo de tener a sus espaldas una reserva de ex funcionarios desafectos y amargados que en un momento dado puedan querer adquirir protagonismo y, sobre todo, tomar las riendas del poder. Lage y Pérez Roque tienen las horas -y quizás lo minutos- contados. Recuerden: lo leyeron aquí.
Published: October 02, 2009
‘Parlamentario’ y poeta.
En aquellos tiempos, Cintio Vitier vivía. Lo recuerdo perfectamente, aunque era tan niño entonces como su primer hijo, Sergio. Mi padre, Emilio Ballagas, me llevó a su casa varias veces. Nuestras casas distaban apenas dos o tres cuadras, las dos cerca del Parque Mendoza, en el vecindario de la Víbora.
Me causaba admiración la casona de los Vitier, amplia y de dos plantas, con un patio donde Sergio y yo jugábamos mientras nuestros padres hablaban seguramente de poesía, de política, o qué sé yo, de las cosas que suelen hablar los escritores y los poetas durante esas cálidas tardes habaneras, tomando champola.
Pero digo que Vitier vivía entonces, no precisamente porque murió hoy, sino porque creo que murió mucho antes de este día en que me entero de que ha fallecido, no sólo un poeta y ensayista brillante, sino nada menos que un ganador del Premio del Consejo de Estado de Cuba, que como se sabe, presidía Fidel Castro cuando se le otorgó el aciago reconocimiento.
Bueno, decía que Vitier vivía por aquellos tiempos, mucho antes de que el ahora Dictador Jubilado lo condecorara. Vivía y daba fiestas. Recuerdo una, el cumpleaños de Sergio, adonde acudió un colorido muestrario de nuestros literatos y su prole. Uno de quienes alegró esa fiesta fue nada menos que el poeta Roberto Fernández Retamar, quien con un turbante en la cabeza hizo magia de naipes para deleite de los niños que estábamos allí.
Ah, qué burguesa y deliciosa remembranza…
El cardenal Jaime Ortega Alamino, leo ahora, asistió a los funerales de Vitier. Una revista de laicos católicos elogió al fallecido igualmente. No me asombra, tratándose de uno de los grandes escritores católicos cubanos, quien además fue durante un tiempo “parlamentario” en eso que llaman Asamblea Nacional del Poder Popular.
Pero fue precisamente en calidad de “parlamentario” que Vitier publicó una ácida carta contra la jerarquía de su propia Iglesia, cuando Ortega y la Conferencia Episcopal de Cuba divulgó en 1993 su modesta carta pastoral El Amor todo lo Espera. Modesta, sí, porque escasamente podría considerarse “contrarrevolucionaria”. Una pastoral que apuntaba sin ceguera al saldo de 34 años de dictadura y constataba que: “Hay descontento, incertidumbre, desesperanza en la población”. También llamaba a un diálogo nacional franco, sin odios, para un futuro de reconciliación.
Vitier, en un artículo publicado en el diario oficial Granma, criticó en aquel momento a su Iglesia por proponer, según él, con la pastoral, “una diversidad irresponsable y un diálogo idílico”.
¿Pero cuándo murió Cintio Vitier? ¿Hoy o ayer? ¿Cuando publicó aquel artículo? Me pregunto esto recordando los primeros años de esa década del 60, cuando Cintio hacía febriles y vanas gestiones por sacar a Sergio del país, y luego ponerlo a salvo, de cualquier manera, del servicio militar obligatorio. O cuando se reunía en Madrid a escondidas con su viejo amigo, el poeta exiliado Gastón Baquero, o escuchaba y después rechazaba propuestas de una cátedra en México, como exilio aterciopelado.
Creo que murió después, casi al término de esos años, en 1968. Se cansó de resistir, supongo. Un día me tropecé con él, por azar, en un ómnibus de la ruta Víbora-Párraga. Lo vi entrar, vestido casi en harapos, con un sombrero de guajiro y una cantimplora, todo cubierto de tierra colorada y fango. Nos saludamos, pero supuse que venía de un “trabajo productivo”, y no hablamos o no quisimos siquiera hablar. Antes de apearse, cerca de la parada del mismo Parque Mendoza, se despidió con un mudo gesto y más nunca nos volvimos a ver. Luego, publicó un poema laudatorio sobre el asesino Che Guevara.
Con Vitier, me parece, muere una generación literaria fructífera y brillante, pero también oportunista. Hay algo de bueno y malo en todo hombre. Vitier no fue excepción. Sus acciones, a fin de cuentas, serán juzgadas por Dios y por la Historia. Pero no, no murió hoy. Murió hace años, de la misma “muerte civil” que una vez, en un ensayo, decretó sobre el poeta José María Heredia.
Published: September 25, 2009
Leo con una mezcla de asombro y diversión una entrevista con la única artista cubana de ultramar que participó en el reciente concierto del cantante colombiano Juanes en La Habana.
La señora se apoda Cucu Diamantes –el alias se las trae- pero su verdadero nombre es Ileana Padrón. Hasta hace poco, integró el grupo musical Yerbabuena, pero ahora parece que aspira a sentar plaza artística por derecho propio.
El concierto de Paz sin Fronteras ha de haber sido, por cierto, una buena plataforma para lanzar esta carrera incipiente de solista, y la entrevista que publicó El Nuevo Herald una buena contribución a divulgar su primer CD, titulado Cuculand.
Nada mal para alguien a quien pocos conocían hasta hace unos días, ni como Diamantes ni como Padrón. Los artistas se hacen o se deshacen a golpes de divulgación semejantes, y hasta aquí nada tengo que objetar. Quizás sea una magnífica artista. Incluso tiene ya su propia página web: http://www.cucudiamantes.com/.
Es cuando la Diamantes (o la Padrón) empieza a hablar de Cuba, y de los hechos de Cuba, que empiezo a cuestionarme las intenciones de la recién descubierta diva de la música urbana… o la fusión o… whatever.
En la entrevista mencionada, la cantante afirma con absoluta certeza que “hay un bloqueo de 98 países contra Cuba”.
Say what?
Seguí leyendo para constatar si el reportero al menos había puesto en tela de juicio esta lapidaria cifra. Pero no. Me equivoqué. A renglón seguido, Erwin Pérez, redactor de la nota, insiste en el tema sólo para reafirmar la insólita declaración de Diamantes/Padrón:
“¿Consideras que si hay necesidad económica es por el bloqueo?
Obviamente… es una de las razones para esos problemas económicos… son 98 países que no comercian con Cuba”.
Caramba. Obviamente. Nunca lo hubiera imaginado. Nada menos que casi el 50% de las naciones independientes de este mundo, que son 195, si se toman en cuenta a Taiwan y el Vaticano, tienen declarado un bloqueo a Cuba. Fíjense que no digo embargo, como debe ser y como es, sino B-L-O-Q-U-E-O. Es decir, barcos apostados a la entrada de los puertos y cierres a todo tipo de tráfico por tierra, aire o lo que sea.
Wow! De ser esto cierto, la entrevista debió publicarse en la primera plana del periódico de Miami y la artista debió mostrar las evidencias de tamaño notición: países, mapas, fotos satelitales… the whole enchilada. En su lugar, la pieza ocupó su lugar en la revista semanal de entretenimiento del Herald, donde también se publican los pronósticos del astrólogo Walter Mercado y otras diversiones semejantes.
Gracias a Dios y a los editores. Porque, ¿de dónde se inventó este capullo la cifra de 98 países que no simplemente tienen un embargo a Cuba, sino que –GULP! GASP!- la bloquean, causándole toda suerte de males? Ciertamente, esta señora hace honor a su nombre artístico: es una verdadera joya.
Last time I looked, en cuanta noticia reciente se ha divulgado sobre el embargo a Cuba, incluso algunas publicadas por El Nuevo Herald, Estados Unidos había quedado aislado ante la comunidad internacional, que en el foro de Naciones Unidas ha condenado año tras año las sanciones económicas a la isla. Apenas un par de países respaldan el embargo desde hace mucho tiempo. ¿Será que todos estamos equivocados, Madame Diamantes?
En la introducción a su breve entrevista con la reina de Cuculand, el reportero explicó que ésta entró al mundo musical de la mano de su esposo, un influyente productor. Nos parece muy saludable, porque Cucu Diamantes ha de estar ciega -o algo peor- para creer que medio mundo “bloquea” a Cuba.
Published: September 23, 2009
¿Mejor que prisión?
Muchos batieron palmas cuando el régimen del Dictador Jubilado decidió enviar a Juan Carlos González, más conocido como Pánfilo, al Hospital Siquiátrico de La Habana, en vez de meterlo en la cárcel, como había fallado previamente un tribunal.
La reacción es tan equivocada como peligrosa. ¿Acaso nos parece más “humano” que expresar opiniones adversas al régimen sea catalogado como un desorden mental y no propiamente un delito?
Años ha, en tiempos de la Guerra Fría, recuerdo que los jerarcas del Kremlin empezaron a castigar a ciertos disidentes a temporadas de tratamiento siquiátrico, a fin de sortear el obstáculo de someterlos a procesos judiciales que, al final, obraban más en contra de ellos de cara a la opinión pública mundial.
Recuerdo también cuántas voces se alzaron en ese entonces contra esta práctica insólita, y sí, inhumana, de atribuir enfermedades mentales a tus oponentes, para doblegarlos mediante fármacos y choques eléctricos en cárceles disfrazadas de manicomios.
Pero por lo visto el pobre Pánfilo va a tener que resignarse a su suerte, aunque lo único contestario que ha hecho en esta vida ha sido pedir “jama” a un gobierno que crecientemente se ha mostrado incapaz de satisfacer las necesidades alimentarias del pueblo al que avasalla. Sus defensores parecen, al menos, contentos con este castigo.
Ciertamente, después de ver la última entrevista con Pánfilo, desde el manicomio, no me siento satisfecho. Mi hambre –que del lado de acá es de simple justicia- no ha quedado satisfecha. Manicomio por cárcel no es una buena opción. Lo que sí es, es un mal precedente.
Published: September 21, 2009
¿Quién lo iba a decir?
Mientras Juanes y el resto de los artistas participantes en su concierto hacían una reverencia final en la tarima, y los últimos fulgores del sol anunciaban el fin de aquella tarde habanera, la mano temblorosa del general Raúl Castro empuñaba una Montblanc para firmar un documento que, apenas un día antes, no hubiera imaginado que iba a firmar: Un decreto liberando a centenares de presos de conciencia y declarando abolido el socialismo en la isla de Cuba.
Al mismo tiempo, en otro lugar no identificado, cuatro hombres uniformados de verde olivo empujaban la silla de ruedas de un anciano delirante hacia un rumbo desconocido. El anciano, vestido con un traje de ejercicios de Adidas, no cesaba de manotear y murmurar incoherencias. “Juanes… Juanes… Juanes...”, se le escuchaba decir, mientras se lo llevaban.
Entre tanto, un pequeño grupo de funcionarios en el aeropuerto de La Habana comenzaba a aleccionar a los empleados sobre la enorme tarea que se les venía encima. Desde ese mismo día, la terminal aérea estaría abierta a todos quienes quisieran partir, y a todos los nacidos en Cuba que llegaran de visita. Los aduaneros, policías y guardamaletas abrían los ojos, asombrados.
En las calles de La Habana y las capitales de provincia la noticia corre ya de boca en boca. Nadie dice específicamente qué ha ocurrido, pero se escucha un comentario continuo que tiende a repetirse: ¡Se acabó! ¡Se acabó! ¡Se acabó!
Y mientras soldadores y carpinteros se dan en La Habana a la tarea de desmontar el entarimado del recién concluido concierto, un jet particular aterriza en el Aeropuerto Internacional de Miami. Al abrise su puerta, desembarca el cantante Juanes, a quien un par de hombres vestidos de negro y con gafas oscuras se llevan directamente a un conspicuo y enorme SUV.
El auto parte y atraviesa velozmente la ciudad, hasta desembocar en un cul de sac pletórico de jardines y florecitas, en el vecindario llamado Kendall. El pasajero es conducido después al interior de una casa de apariencia elegante pero sencilla. Los hombres de gafas oscuras lo depositan en una habitación que tiene visos de oficina. Del otro lado de un buró, una sonrisa de oreja a oreja, muy familiar, le da la bienvenida.
-Señor presidente… –murmura Juanes.
Con un simple gesto, Barack Obama le hace prescindir de toda formalidad. Mission accomplished, se limita a decir.
-Así es –afirma Juanes. Y de golpe, como en las películas de Misión Imposible, se despoja rápidamente de su máscara.
Agitando el pelo, aflora enseguida la faz verdadera del supuesto cantante: es la secretaria de Estado Hillary Clinton.
-No fue fácil –dice- Apenas sé cantar, pero…
-Es lo de menos –contesta Obama- Lo importante es que cumplió, sin hacer un disparo y sin derramar una gota de sangre. Olga Tañón ni se enteró.
Los dos estallan en una carcajada.
-Gracias a Dios –afirma la Secretaria al fin- Ya Cuba es libre…
En la isla, mientras tanto, multitudes de ciudadanos se lanzan a las calles a celebrar, agitando camisas negras en vez de banderas.
¿Lindo sueño, eh? Pero como diría Calderón de la Barca: “Los sueños, sueños son”.
Published: September 20, 2009
Acabo de sentarme a ver y oír el concierto de Juanes en La Habana. La principal consecuencia de este evento ha de haber sido el montón millonario de hits que tuvo seguramente la página web de Univisión. Pero todos se empeñan en tratar esto como si fuera la visita del Papa. Algunos incluso se atreven ya a conjeturar sobre las posibles huellas de este evento. Cuánta tontería. El Cubanazo apuesta doble contra sencillo que en dos semanas todos habrán olvidado el concierto… hasta él.
Disfruten, por favor, el resto de este domingo.
Published: September 19, 2009
¿Inocente? Decida usted.
El controvertido Concierto por la Paz liderado por el cantante colombiano Juanes ha tenido ya la virtud de arreciar una guerra… la que libran desde hace décadas los gobernantes cubanos contra la disidencia interna (http://www.elnuevoherald.com/noticias/ultimas-noticias/story/547041.html).
Resulta irónico que días antes del pacífico concierto “para el pueblo de Cuba” en la Plaza de la Revolución los esbirros de la Seguridad del Estado hayan empezado a visitar a los disidentes para advertirles que no pueden acercarse al sitio del concierto, so pena de ser acusados de “desobediencia”.
Los temibles agentazos también han advertido de las mismas consecuencias a jóvenes con “antecedentes delictivos”, por si las moscas. Y ya sabemos que en Cuba cualquier acto que no esté expresamente aprobado por el régimen del Dictador Jubilado es, por definición, un delito. De modo que la lista de proscritos ha de ser larga.
La prensa internacional no se ha enterado aún de esto. El diario madrileño El País, por ejemplo, titula un artículo sobre el concierto de esta manera: Vientos de apertura soplan en Cuba ante el concierto Paz sin Fronteras. Y eso que el artículo es de un corresponsal en La Habana. Pero no hay peor ciego que el que no quiere ver (http://www.elpais.com/articulo/cultura/Vientos/apertura/soplan/Cuba/concierto/Paz/fronteras/elpepucul/20090919elpepicul_5/Tes).
Juanes está ya en La Habana, y todavía no ha empezado a ejercitar sus cuerdas vocales, cuando los que empiezan a sentirse son los vientos de la represión en torno a este evento que supuestamente desconoce fronteras. Qué bien. Y eso que el concierto era “para todo el pueblo”.
Me gustaría escuchar a Juanes opinar de esto, pero como ya está en la isla, dudo mucho que se atreva a hacerlo. La desobediencia está muy lejos de su alcance… y de su entendimiento.
¿Se han tomado ustedes alguna vez el trabajo de escuchar las declaraciones públicas de este muchacho? Se diría que a Juanes le cuesta trabajo hablar, y cuando lo hace, apenas logra hilvanar unas pocas tonterías. A todas luces, es un seso hueco. La última vez que habló, dijo que actuaba desde la “inocencia”.
Es verdad. Es inocente. Demasiado. Los cubanos tenemos una palabra para definir a esa clase de papanatas, pero es demasiado fuerte para este blog.
Y como la verdad siempre se abre paso, también nos hemos enterado, el día antes del concierto, de todo el entramado de gestiones que le precedió. Resulta que Juanes trató inútilmente de convencer al régimen del Dictador Jubilado de permitir que cantaran allí a Willy Chirino y Gloria Estefan (http://www.elnuevoherald.com/noticias/america_latina/cuba/story/547087.html).
Las reuniones para discutir el tema tuvieron lugar en la casa del empresario Raúl Alarcón Jr en Miami, pero el resultado –tran previsible como frustrante- no disuadió a Juanes de plantarse, como siempre quiso, en la Plaza de la Revolución. Los pretextos de la dictadura para excluir a los cantantes cubanos del exilio, ridículos y prepotentes, no iban a interponerse entre él y esta oportunidad de ganar publicidad, junto al resto de sus amiguetes.
De modo que ni Chirino ni Estefan pueden cantar en Cuba, porque son “agentes de la CIA”. Quienes sí pueden hacerlo son Silvio Rodríguez, Amaury Pérez Vidal y los Van Van, los más genuflectos exponentes de la música popular criolla. ¿Y eso le pareció bien a Juanes? Pobrecito.
Llegará el día, créanlo o no, en que este acto de asqueante claudicación quedará plasmado para siempre como una página de vergüenza en el historial profesional de Juanes, Bosé y Olga Tañón: el día en que, poniendo a un lado su dignidad de seres humanos y artistas, se treparon a la tribuna de la última y más feroz dictadura que ha conocido este hemisferio.
Published: September 14, 2009
Hagan ‘clic’ y escúchenlo.
El video clip de un nuevo rap cubano corre de mano en mano en Cuba, gracias a la tecnología inalámbrica Bluetooth. También gracias al tesón de la “bloguera” cubana Yoani Sánchez. El Cubanazo quiso también compartirlo con sus lectores, porque en la letra de esta canción hay no sólo profundidad, sino esperanza. ¿Dejarán cantar esta canción en la Plaza de la Revolución cuando Juanes dé allí su show? Lo dudo.
Published: September 12, 2009
Esta interesante noticia la obtuvo El Cubanazo por e-mail. Proviene de un diario venezolano, que asegura que la hija del ex ministro Felipe Pérez Roque huyó de Cuba y se encuentra en Miami. Léanla siguiendo este link:
Published: September 11, 2009
Parece que la telenovela de los cinco espías cubanos tiene un nuevo giro. Los abogados de los agentes convictos y confesos han logrado poco en los tribunales, así que el régimen castrista ha cambiado su estrategia para liberarlos, más de 10 años después de su encarcelamiento.
En realidad, no se trata de un nuevo argumento. Desde un principio, los defensores de los llamados “cinco héroes” han insistido en que los medios informativos generaron una atmósfera adversa hacia los detenidos, haciendo imposible un juicio imparcial en Miami.
Never mind que los tribunales han echado abajo esa teoría. Ahora una entidad llamada Partnership for Civil Justice Fund ha entablado una demanda contra la Oficina de Transmisiones a Cuba, de la cual dependen Radio y TV Martí, con el fin de demostrar que algunos periodistas que cubrieron el juicio habrían cobrado a destajo por uno de esos medios oficiales.
Supongo que la idea es dar a entender que hubo una confabulación en la que el gobierno utilizó a estos comunicadores como agentes de agitación. Pero, como dicen en inglés, eso es un long shot.
Los dos únicos casos citados por la entidad demandante no parecen sustentar en absoluto semejante tesis. El reportero Wilfredo Cancio cubrió, en efecto, parte del juicio a los cinco espías, y también, como se sabe, estuvo en la nómina de caja chica de Radio Martí. Pero sus reportajes, concentrados en los argumentos de la defensa, en modo alguno podrían considerarse adversos a los acusados.
El otro caso citado, el del columnista y editor de El Nuevo Herald, Alejandro Armengol, no podría ser más risible. Armengol nunca ha sido reportero de ese diario, y en la única columna suya que he leído sobre este tema avanzó la peregrina idea de que el gobierno estadounidense nunca debió enjuiciar a los agentes castristas.
Así que, ¿dónde está la sustancia de esta demanda que exige información sobre los contratos de los periodistas que cubrieron este caso?
Se trata de una maniobra, desesperada a estas alturas, que lleva el mismo camino de las otras que han buscado sacar de la cárcel a quienes los castristas consideran “prisioneros del imperio”. Uno de estos, por cierto, estaría cerca de extinguir su sentencia. Otros dos podrían ver sus sentencias modificadas. Pero al cabecilla de la Red Avispa, por ejemplo, con sus dos cadenas perpetuas, le queda por pasar un largo y merecido tiempo en las cárceles estadounidenses.
Resignación es lo que les recomiendo. Después de todo, en La Habana el régimen castrista acaba de ratificar la sentencia de dos años de cárcel a un infeliz que se le ocurrió decir que pasaba hambre en Cuba. Comparada con esa monstruosidad legal, las condenas de los cinco espías, más que fundamentadas, parecen justicia ciega… y poética.
Published: September 03, 2009
El paisaje después de la batalla.
Omar Rodríguez Saludes es huésped, desde hace más de seis años, del sistema carcelario castrista. El gobierno del Dictador Jubilado lo condenó a 27 años de prisión durante la llamada Primavera Negra del 2003. ¿Su delito? Las fotografías que tomaba de cosas que él y su lente veían en La Habana: largas filas de consumidores demacrados, escombros, ruinas y miserias humanas. Son imágenes poco halagüeñas, como la que ilustra esta entrada de El Cubanazo en su blog. ¿Pero hacen a alguien merecedor de una pena de cárcel? ¿Y de más de 20 años? Es como si alguien nos acribillara a tiros porque no le gustó el retrato que le hicimos.
Pero no olvidemos que se trata de una de las trianías más largas, irracionales y despiadadas que ha conocido este continente. Así las cosas, Rodríguez Saludes languidece en una cárcel cubana. El Cubanazo no tiene que imaginarse las condiciones en que se desenvuelve este fotógrafo contestario: él mismo pasó, en la década del 70, por el exclusivo hotel de los hermanos Castro, y conoce de cerca los males que acosan día a día a los prisioneros políticos. Hambre, enfermedades sin atender, golpizas, alimañas… y mucho dolor acumulado. Sobre todo, porque es una cárcel tan inmerecida como cruel, el dolor se agiganta y la soledad ahoga.
Ahora, sin embargo, un juez estadounidense ha puesto un valor monetario preciso a tanto sufrir (http://www.cubaencuentro.com/es/cuba/noticias/juez-de-miami-dice-que-la-habana-debe-pagar-27-5-millones-por-arrestar-al-periodista-omar-rodriguez-saludes-207479), $27.5 millones, para ser exactos. A razón de más de $1 millón por año. La suma deberá pagarse a la madre del disidente encarcelado, residente en Kentucky. De ésta, $2.5 millones son responsabilidad del gobierno cubano y $25 millones corresponden al Partido Comunista de Cuba, por concepto de daños punitivos.
Me parece un buen ejemplo de justicia civil americana, donde cada acto o suceso que afecta a un segundo o tercero tiene sus consecuencias inevitables en el bolsillo, desde un simple resbalón en una tienda hasta un incidente de negligencia médica. El sistema legal totalitario del castrismo no resiste el más leve examen en los tribunales de un país civilizado, por lo que la ley cae sobre éste y sus trapacerías con todo el peso que la caracteriza. ¿Pero se trata acaso de un fallo que favorece el rumbo de una futura república de Cuba?
No me cabe duda de que toda la odisea que pasé en las prisiones castristas entre 1973 y 1977, por un simple delito de opinión o “diversionismo ideológico”, debería tener un precio contante y sonante. ¿Cuántos millones vale pasar cuatro años lejos de tu esposa e hijo? ¿Ser transportado de provincia en provincia en rastras, con cientos de otros presos, asfixiándote? ¿Trabajar cortando caña o en la construcción como un esclavo durante años? ¿Permanecer hacinado en estrechas y húmedas galeras por puro capricho de un régimen intolerante? No sé, pero me cuesta ponerle un valor monetario.
Lo cierto es que el fallo de este juez federal de Miami sienta un precedente inquietante, a juicio mío. Aunque me parece justo que la madre de este prisionero sea resarcida por tantos injustos agravios, lo cierto es que ni el gobierno ni el Partido Comunista de Cuba tienen con qué pagar los daños y perjuicios de su ciudadanía. Mucho me temo que tampoco lo tendrá un futuro gobierno democrático de la isla.
Que se haga justicia a una familia, aun en un tribunal extranjero, nos alegra a todos. ¿Pero acaso queremos que la nueva república cubana nazca lastrada por demandas que nunca podría pagar? No estoy tan seguro de eso.
Published: August 31, 2009
De tiempo en tiempo, se escucha en Cuba un llamado a “una prensa más crítica”; alguien fustiga el “triunfalismo” de lo que divulgan las publicaciones oficiales o lamenta la escasa atención que esos medios dedican a la realidad inmediata que padecen los ciudadanos. La prensa “revolucionaria”, afirman, se ha apartado de su vital misión de informar a la clase obrera. Es una especie de exorcismo periódico que apenas tiene consecuencias, lo mismo si el llamado se hace desde las más altas instancias -el Dictador Jubilado o su hermanito- que si lo hace un funcionario de poca monta, o incluso o uno de esos periodistas que a diario se exime de informar la verdad.
Parece que esta vez el turno le tocó a uno de esos “muchachones” que ya peinan canas pero publican sus monsergas en el diario Juventud Rebelde. El columnista José Alejandro Rodríguez afirmó hace poco en un artículo titulado Espejos (http://www.juventudrebelde.cu/opinion/2009-08-29/espejos/) que, con el pretexto de cuidar la imagen del país y de sus ministerios, ciertos funcionarios censuran las informaciones o rechazan las críticas.
Según Rodríguez, el socialismo cubano “requiere observarse sistemáticamente, sin aferramiento a imágenes idílicas, ni engañosas pretensiones de si somos el mejor de los mundos”. Concluye, además, que “algunos han llegado a percibir el ejercicio sano de la crítica… como una concesión de flojos; como darle las armas al enemigo”.
Poco hace pensar que estos conceptos vayan a llegar muy lejos, considerando que la idea de la nación como plaza sitiada ha servido para reprimir la libertad de expresión en Cuba casi desde que el Dictador Jubilado ocupó el poder: desde el cierre de todos los periódicos independientes en los dos primeros años del régimen hasta el arresto del poeta Heberto Padilla en la década del 70 y las severas sentencias de cárcel a un puñado de periodistas disidentes hace seis años.
La realidad es que, siguiendo la tradición leninista de la prensa como instrumento de propaganda revolucionaria y agitación popular, no puede pedirse más a los patéticos periódicos que se publican en la isla. Bastante es que tengan la fecha correcta. Unos medios que permanecen atentos a la última directriz del Departamento de Orientación Revolucionaria no pueden fijar su atención en las penurias o injusticias que aquejan a los cubanos, ni mucho menos apuntar a soluciones que el Dictador Jubilado no apruebe.
Todavía me acuerdo de cuando yo mismo trabajaba para esos medios en La Habana y nos pasamos un día entero de 1969 esperando a que nos autorizaran a informar por Radio Rebelde que un astronauta norteamericano había pisado el suelo lunar. Al final, no lo hicimos. El diario Granma sólo publicó una nota breve sobre el tema la mañana siguiente, enterrada en el fondo de la página de noticias internacionales.
Eso sí, el artículo de Rodríguez en Juventud Rebelde incluye un significativo augurio que algunos de esos burócratas paranoicos a que alude podrían no perdonarle. “El socialismo europeo desapareció porque extravió el visor de lo que realmente sucedía, y la brújula para rectificar la ruta”, afirmó el columnista.
Visor y brújula se perdieron hace mucho tiempo en Cuba, pero el emperador castiga a quienes se atreven a decirle que está desnudo.
Published: August 20, 2009
Prospera la ‘mano dura’.
Con toda la penuria económica que azota a Cuba, sería de esperar que hubiera gran demanda de mano de obra. No es que no resulte necesaria. Dios sabe que la isla tiene necesidad urgente de todo talento, desde carpinteros y albañiles hasta gerentes y físicos nucleares. Pero en un país donde se hace poco, las manos de sus hijos deben permanecer ociosas o dedicadas a “resolver”. Eso sí, la maquinaria represiva no ha dejado ni dejará de funcionar.
Por eso, resulta significativa una reciente convocatoria publicada por el Organo Operativo Secreto de la Policía Nacional Revolucionaria, pidiendo hombres y mujeres entre 18 y 40 años con gusto por “la investigación y el riesgo”, dispuestos a combatir las “actividades delictivas”, aun aquellas con “vinculación internacional” (http://www.cubaencuentro.com/es/cuba/noticias/la-policia-publica-una-convocatoria-dirigida-a-quienes-quieran-ser-agentes-secretos-203413).
Se sabe que los actos de delito común se han multiplicado en Cuba, aunque el régimen del Dictador Jubilado se guarda muy celosamente las estadísticas. Los homicidios y los robos con fuerza andan a la orden del día. Pero también el descontento político ha crecido, por lo que es de esperar que los nuevos reclutas de estos órganos “secretos” no van a estar dedicados a cazar ladrones y asesinos solamente.
La convocatoria pública a engrosar las filas de las fuerzas represivas del régimen no augura algo bueno para los delincuentes comunes, pero aquellos que en Cuba disienten y se organizan para hacer valer sus derechos –y a quienes los castristas no distinguen de los primeros- deben prepararse también para la racha de atropellos que se avecina.
Nada, que en Cuba desgraciadamente lo único que prospera la mano dura. Todos los que esperaban reformas y flexibilidad del Tirano Sustituto deben descartar sus pronósticos optimistas y prepararse también para lo peor.
Published: August 19, 2009
José Ramón Morales: De vuelta al autonomismo.
Vive en Miami hace casi tres décadas, pero su brújula apunta hacia Madrid. Este ex veterinario de 54 años asegura que ha amado a España siempre, porque lleva sangre española. “Ese amor corre por mis venas”, dijo recientemente en un e-mail.
José Ramón Morales encabeza ahora el Movimiento por la Reincorporación de Cuba a España como Comunidad Autónoma, organización cuya página en Facebook atrajo la atención de algunos medios de comunicación españoles, entre ellos el diario ABC, quien la describió recientemente como “una alternativa peculiar a la dictadura castrista en la Isla” (http://www.abc.es/20090814/medios-redes-web/cubanos-exiliados-piden-facebook-200908141226.html).
Morales llegó a Estados Unidos en 1980, como parte del éxodo del Mariel. En un e-mail, afirmó que ejerció como veterinario durante seis años y medio, pero se cansó de esta carrera. Actualmente, dijo, combina las artes plásticas con su trabajo como agente de bienes raíces.
Según Morales, la página del grupo en Facebook tiene más de “1,500 seguidores” y su blog Cuba Española (http://cubaespanola.blogspot.com/) tuvo “unas 46,000 entradas” desde noviembre del 2008. Este último, cuyo símbolo es una bandera cubana teñida del rojo y amarillo de la española, incluye comentarios sobre las similitudes de costumbres de cubanos y españoles, así como testimonios de adhesión a la causa de convertir a Cuba en la 18ª comunidad autónoma de España.
Uno de esos testimonios, del príncipe Felipe, ha sido puesto en duda, y el propio Morales reconoce que no ha comprobado su autenticidad. “El texto yo lo encontré en Internet”, dijo en un e-mail. “No tengo formas de comprobarlo; pedí que si no era auténtico, que me lo hicieran saber de Casa Real, pero no he recibido nada”.
Además de la página en Facebook y el blog de Morales, el grupo ha colgado un video en YoutTube para promover sus ideas, con vistas de La Habana y música de guaguancó de fondo:
Morales respondió hace poco a preguntas de El Cubanazo por e-mail.
El Cubanazo: El Tratado de París, con que concluyó la Guerra Hispano-Americana, dispuso, entre otras cosas, la independencia de Cuba. ¿De qué manera podría revertirse este acuerdo?
José Ramón Morales: Primero que todo, el Tratado de París se llevó a cabo sin la presencia de cubano alguno. Fue la pérdida mediante una guerra, en la que pueblo de Cuba no tuvo ni voz ni voto, y a España la habían derrotado, o sea, que no había alternativas.
EC: ¿Se considera un continuador de la vertiente autonomista?
JRM: Mira, hay algo muy curioso, y es que los cubanos no conocemos la verdadera historia de Cuba. En realidad, la guerra civil, y la llamo así, pues los cubanos éramos españoles de nacimiento desde 1821, que se creó una semi-provincia de ultramar; en 1837 nos convertimos en seis provincias de ultramar. El 25 de noviembre de 1897 España hace extensiva las leyes reinantes en la península e islas españolas de Europa hacia Cuba y Puerto Rico, y comienza la Comunidad Autónoma de Cuba. Eso los cubanos no lo saben.
Fuimos la primera Comunidad Autónoma de España. En enero de 1898 comenzó con un gobierno provisional; en febrero es la explosión del Maine, en abril Estados Unidos le declara la guerra a España, y ese mismo mes se celebran las elecciones. En mayo se reúne el Parlamento Autonómico definitivo y pocos meses después, España pierde la guerra y ahí muere la Comunidad Autónoma de Cuba. Yo me considero uno de esos seguidores de la corriente autonomista cubana del Siglo XIX, que ganó la guerra civil y fue derrotada por la invasión norteamericana.
Los historiadores cubanos nos han ocultado muchos hechos importantes y escribieron la historia de otra forma. De los autonomistas casi no se habla. Es lógico; ellos escribieron la historia siendo colonia de Estados Unidos y ésta se ha reescrito cogiendo de base los libros de aquellos historiadores.
EC: La vertiente autonomista cubana perdió paulatinamente fuerzas entre el siglo XVIII y XIX. De hecho, uno de sus más ilustres exponentes, el presbítero Félix Varela –por corto tiempo diputado a las Cortes españolas- se decantó a la postre por la independencia. ¿Hay futuro para una tendencia política abandonada por sus propios fundadores?
JRM: Como dije anteriormente, la historia está manipulada; hay que buscar los archivos. Cuando los autónomos ganaron la guerra y comenzó la Comunidad Autónoma de Cuba, trajo un retorno masivo de exilados cubanos en el exterior. Durante los primeros meses de autonomismo, mermaron las filas de la insurrección y trajo a cabecillas revolucionarios como el brigadier Juan Massó Parra, sobrino de Bartolomé Massó, quien se presentó a las autoridades civiles de Santa Clara con todos los hombres a su mando. Otras partidas que se acogieron al indulto ofrecido por el gobierno autonómico fueron la del teniente coronel Benito Socorro, en Matanzas; la del teniente coronel Benito García, en Sancti Spíritus, así como los comandantes Victoriano Gómez, Marcelino Díaz, y José Sánchez Agramonte en Fomento, etc.
Por supuesto que hay futuro en esta tendencia política y el resultado te lo dice una encuesta que tengo el Blog Cuba Española, donde el 89% esta a favor, un 9% en contra y un 1% indecisos.
EC: Hay entre los exiliados cubanos un grupo pequeño que ha abogado por la anexión de Cuba a Estados Unidos. ¿Por qué considera que es mejor la opción de autonomía dentro de la órbita de España?
JRM: Si nuestro idioma oficial fuese el inglés, yo no dudaría en ningún momento a una anexión a Estados Unidos, pero este exilio ha demostrado que no quiere hablar inglés. El cubano, al no conocer el idioma, está en desventaja. Además, tenemos idiosincrasias diferentes. Con España estamos al mismo nivel. Conociendo al cubano, no dudo que en poco tiempo tengamos a un cubano presidente de España y los cubanos con poder en el Parlamento Europeo.
EC: ¿Y por qué no una Cuba independiente bajo un régimen democrático similar al de otros países latinoamericanos?
JRM: Eso me gustaría mucho, pero después de estudiar a fondo la situación cubana, lo veo como algo muy difícil. La izquierda cubana ha hecho mucho daño y es intransigente; la derecha cubana está dañada por los golpes recibidos por esa izquierda durante más de 50 años. También es intransigente. Es imposible gobernar a un país bajo esas condiciones. Necesitamos un mediador, alguien que nos recuerde que todos tenemos derechos a participar, y eso es democracia.
EC: Cuba y España comparten un mismo idioma y quizás algunos rasgos de idiosincrasia, pero nada más. Hay regiones autónomas de España donde son patentes los anhelos de separarse en mayor o menor medida del dominio de Madrid, como el País Vasco y Cataluña. ¿Pueden ser los cubanos súbditos más fieles de esa metrópoli?
JRM: Definitivamente. El cubano tiene sangre de todas las regiones de España. Es más, todo el problema de ésta comenzó a raíz de la pérdida de Cuba. Para ellos fue como perder a Asturias o Galicia. Hay un dicho: “Más se perdió en Cuba”. También la moda de las comunidades autónomas salió de Cuba, pues la próxima fue Cataluña en 1932; Galicia en 1934, y el País Vasco como en el 37.
EC: ¿Qué ventajas traería para Cuba insertarse nuevamente en la órbita española?
JRM: Primero que todo, el ser un país grande, donde es más fácil mantener la democracia, sacar al aire la corrupción, etc. Pertenecer a la Comunidad Europea es todo un lujo; hay países de Europa esperando desde hace años y no les dan entrada. Eso da confianza a los inversionistas, pues no es lo mismo invertir en un país inestable que en uno de la Comunidad Europea perteneciente a la OTAN.
El euro como moneda oficial es muy importante. El pasaporte europeo para todos los cubanos que lo soliciten nos hace ciudadanos de primera, pues no necesitan visa para ningún país. Además, la posibilidad de trabajar legalmente en cualquiera de los 27 países de la Comunidad Europea.
Y otra cosa muy importante: Cuba va a necesitar mucha mano de obra para su reconstrucción. Si somos un país independiente, mucha de esa mano de obra irá de países pobres de Centro y Sudamérica, que trabajan por poco dinero, y eso va en contra de los nacionales, que tendrán que trabajar por ese mismo bajo sueldo. En cambio, con Cuba en la Comunidad Europea, irán a reconstruir a Cuba, y a repoblar, mayormente españoles que están en tremendo paro en España, y junto con otros europeos comunitarios que tendrían también el mismo derecho, exigirían un salario decoroso, y eso hace que los nacionales también reciban buenos salarios.
Y para concluir, tenemos el peligro de la revolución bolivariana que nos puede engullir, pero como parte de España, y Europa, ahí la cosa es diferente.
EC: ¿Contarían los deseos de los ciudadanos cubanos en un eventual traspaso de soberanía? ¿Prevé que esto debe ser objeto de un referendo?
JRM: Por supuesto que todo debe ser totalmente democrático. Pensamos que una vez desaparecido los Castro, en ese período de transición se debe crear un plebiscito o algo así, preguntándole a las personas si desean volver a ser la Comunidad Autónoma de Cuba, la numero 18 de España, miembro de la Comunidad Europea, con el euro de moneda oficial y el pasaporte europeo.
EC: En la página Web Cuba Española aparece una bandera cubana “teñida” con los colores de la de España. ¿Se propone cambiar la bandera cubana si la isla se convirtiera en región autónoma de España?
JRM: Mira, esa bandera es sólo la del blog Cuba Española. Fue la idea de un seguidor. Yo pienso que en una Cuba española deben ondear en el Morro la bandera de España, que fue la que lo construyó y ondeó por más de 400 años, por lo que no es extranjera; también la cubana, que fue diseñada por el anexionista y defensor de la esclavitud Narciso López, pues han sido muchos años con ella, y la de la Comunidad Europea.
EC: Y España, ¿tendría interés en reasumir una antigua colonia? ¿Algún funcionario español ha escuchado seriamente sus argumentos?
JRM: Para mi sorpresa, el mayor apoyo ha sido por parte de los españoles. La noticia ha salido en la prensa como el ABC, La Razón, emisoras de televisión como Antena 3, TVE, Radio Ondacero, etc. Tengo un comentario muy bueno del Príncipe Felipe de su blog Yo Felipe, Diario de un Heredero, apoyando el movimiento. http://comunidad.terra.es/blogs/yofelipe/default.aspx
EC: ¿No teme que los cubanos le reprochen una falta de patriotismo?
JRM: Para nada. Cuando el cubano llega a conocer la verdadera historia de Cuba y se da cuenta de que nos han manipulado a través de los años, pues uno pone en una balanza qué es lo que más conviene para el futuro de Cuba, y por eso tengo mi conciencia tranquila.
Una Comunidad Autónoma tiene más libertad que un estado norteamericano. Pone sus propias leyes y la constitución española garantiza democracia, libertad, salud y educación gratuita, un estado de bienestar, etc. Si hubiésemos continuado esa comunidad autónoma que empezamos en enero de 1898, hoy en día fuéramos la más prospera de España y los cubanos no hubiésemos tenido que pasar por lo que hemos pasado.
Published: August 16, 2009
Concertistas: Todos para uno y...
Un medio oficial cubano ha afirmado que quienes critican el concierto que el cantante Juanes se propone dar en Cuba “rayan en la demencia”.
Bueno, yo me atrevería a decir que quienes se aferran y defienden con los dientes un modelo de socialismo caduco que desde hace medio siglo mantiene a los ciudadanos cubanos en la miseria y la opresión son más dementes aún. Pero ésa es sólo mi humilde opinión.
No es que quiera trazar ese signo de igualdad, tan al uso en estos tiempos, entre los “extremistas” de la isla y el exilio. En todas partes hay extremistas y gritones, por supuesto. Pero el castrismo es, por definición, el más extremo de los extremos. Para empezar, encarcela y fusila a quienes disienten de él. En comparación, cualquier “furibundo” de la Calle Ocho se me antoja bastante inofensivo. Al menos, tengo un buen par de recursos para protegerme de él: lo ignoro olímpicamente o llamo a la policía.
Y ya que hablamos de disentir, creo que ya es hora de decir que quemar discos de Juanes o camisas negras en la esquina del restaurante Versailles no va a conducir a ninguna parte. Las únicas consecuencias van a ser el olor a chamusquina y el tufo a fascismo rancio que tantos nos atribuyen.
Que me disculpe la gente de Vigilia Mambisa, pero hay mejores formas de manifestar descontento… y hasta más cómodas. Aunque quemar objetos en la vía pública es una forma legítima de protesta, ¿por qué no le damos un poco de trabajo al cartero y le enviamos de regreso a Juanes, por correo, los discos que hayamos comprado de él?
Ahora que se me ocurre, no comprar más sus discos o no acudir a sus conciertos serían buenas formas de protestar también, y yo diría que más efectivas. Porque no hay algo que guste más a estos artistas “progres” que la plata contante y sonante, y si es en dólares, mejor.
Años ha, cuando el Dictador Jubilado no estaba de por medio, a Cuba acudían artistas latinoamericanos de todo pelaje. Desde Pedro Vargas y Jorge Negrete hasta Lucho Gatica y Alfonso Arau, se presentaban en la TV y los teatros sin más alboroto que el que causaban sus admiradores.
A Dios le pido, citando a Juanes, que alguna vez vuelva a ser así.