
Published: July 03, 2008
El rescate de Ingrid Betancourt y otros 14 rehenes de los narcoguerrilleros colombianos ha sido un golpe demoledor para las FARC, pero los dolorcitos se han de haber sentido también en Caracas y La Habana.
Para el Dictador Jubilado, la vigencia de los matarifes de las FARC era una continua moneda de cambio que le permitía cumplir periódicamente un supuesto papel mediador. Cada vez que a los sanguinarios “rebeldes” se les ocurría ofrecer una negociación, ahí estaba La Habana como sede y el Coma Andante como consejero.
Por no hablar de Hugo Chávez, que tuvo también pretensiones de “estadista sabio” en ese rejuego, organizando canjes y ofreciendo sus servicios para llevar la paz a su vecino sudamericano.
Y ya ven: Chávez y Fidel se quedaron colgados, tras la audaz acción del gobierno legítimo de Colombia. Ya no hay canjes que organizar, ni consejos que dar… y ahorita ni narcoguerrillas.
La triste realidad es que Fidel Castro no es más que un “Tirofijo” que tuvo la suerte de conquistar el poder. De no haber prevalecido en Cuba, seguramente andaría todavía por la Sierra Maestra, secuestrando infelices o matándolos a sangre fría. Ahora, en cambio, tiene a todo un pueblo de rehén. Algunos lo admiran. Pobrecitos…
Cuentan que cuando los rehenes colombianos remontaron vuelo en el helicóptero que los sacó del cautiverio, y una vez sus captores fueron neutralizados, un militar les anunció:
“Ustedes están libres. Este es el Ejército Nacional de la gloriosa patria colombiana”.
Y así, de golpe, todo el poder que esa morralla había tenido sobre ellos se desmoronó. Desnudos, vendados y amordazados, se retorcían en el piso los delincuentes que los mantuvieron secuestrados.
Así debía ocurrir con Cuba un día. Esos millones de rehenes se merecen un rescate que los libere de la cuadrilla de delincuentes que los desgobierna, humilla y tortura hace casi medio siglo.
Published: July 02, 2008
Debería tener un sitio en MySpace. Foto: AP
Los analistas creen leer recto en líneas torcidas. Y si son analistas de Cuba, más. Pero a la postre terminan leyendo torcidamente lo que se escribe en líneas rectas.
Las últimas conjeturas giran en torno al hecho de que las últimas “reflexiones” del Dictador Jubilado no se han divulgado a través de la prensa que digieren los cubanos a diario, sino a través de un sitio oficial de Internet.
Algunos deducen de esto un alejamiento mayor de las esferas del poder real, mientras que otros aseguran que es un nuevo síntoma de que hay discrepancias dentro de la cúpula del régimen castrista.
Según estos últimos, Fidel Castro encabezaría la tendencia más conservadora y continuista del régimen. Nadie se atreve a nombrar a la otra, es decir, a la “liberal” y “reformista”, ni a su cabeza visible.
¿Quién sería? ¿Raúl Castro?
En todo caso, es cierto que el Ex-Comandante-en-Jefe-Ahora-Compañero-Fidel ha colocado sus últimas peroratas en una página web titulada cubadebate.cu. Le acabo de echar una ojeada y no me parece, por cierto, un sitio nada desdeñable para sus manuscritos de patriarca otoñal.
La página en cuestión se define como un sitio “contra la guerra y el terrorismo mediático”, una plaga terrible que sólo los dictadores han logrado definir. Porque, vamos a ver, ¿cómo pueden los medios de comunicación aterrorizar a alguien o actuar como instrumentos de guerra, si verdaderamente cumplen su misión?
El nuevo destino de las páginas de Fidel no se diferencia en exceso del diario Granma, ni es tampoco una de esas web que el régimen bloquea sistemáticamente. De modo que en modo alguno se puede decir que Fidel está fuera de circulación.
Además, esta nueva modalidad de “reflexiones” facilita al Tirano Convaleciente despotricar a título propio sin comprometer al gobierno que, por debajo de la mesa, sigue guiando. ¿No les parece esto a ustedes algo colosal?
La Unión Europea retira las sanciones a Cuba y Fidel Castro la tilda de hipócrita, mientras que Raúl Castro puede saborear las ventajas de callar y aprovechar el regalito de la UE.
Eso sí, El Cubanazo ya lo dijo en su primera entrada en este blog: Es hora de que el Dictador Jubilado tenga su página web personal. En estos tiempos, en que Yoani Sánchez se anota ella solita 1,200,000 visitas a su página, no es justo que Fidel ande desamparado todavía en la era de la tinta y el papel.
Quizás lo de cubadebate sea sólo el comienzo y pronto nos encontremos con una entrega más sólida, algo así como fidelcastro.com. Apuesto a que acapararía muchas visitas. ¿O por qué no un sitio abierto en MySpace, con abundantes fotos de la Sierra Maestra y el Himno del 26 Julio como música de fondo?
Published: July 01, 2008
Viajeros preparan sus maletas para el viaje a Cuba, en el aeropuerto de Miami.
El gobierno estatal de la Florida cree que se ha anotado un buen tanto con los cubanos al imponer fuertes medidas a las firmas que tramitan viajes y envíos de remesas a Cuba.
El representante David Rivera parece haber sido quien encabezó este esfuerzo de dudoso valor y resultados que ciertamente no van a agradar a muchos de los cubanos con familiares en la isla.
Si las medidas del presidente George W. Bush limitando los viajes y las remesas han demostrado ser impopulares, ¿qué podrá decirse de una ley que obliga a las agencias de viajes y remesas a depositar garantías de hasta $250,000 y reportar su volumen de negocios periódicamente?
Cualquiera que conozca el ABC de los negocios sabe que se trata de un costo que las empresas pasarán a los consumidores, ni más ni menos. Si algunas firmas quiebran o cierran, el monopolio se impondrá en el sector, y de nuevo serán los consumidores, es decir, los cubano-estadounidenses, quienes saldrán perdiendo.
Raúl Castro es tonto, con toda la astucia que algunos le atribuyen. Si quisiera provocarle un caos a Washington, le bastaría con liberalizar los viajes del lado suyo. Con decretar un día que los cubanos de todo el mundo pueden viajar a la isla con el pasaporte que quieran y sin necesitar una “visa” para entrar a su país, algunos aeropuertos de Estados Unidos no darían abasto, y el relajo sería colosal.
Pero de momento, Rivera y otros como él, se empeñan en legislar en un tema que para la mayoría tiene más que ver con el corazón que con la política. ¿Para qué pisar ese terreno tan movedizo?
Para impedir que las visitas familiares a Cuba se conviertan en turismo desbocado bastan las leyes del mercado. La verdad es que, aunque uno tenga entera libertad de viajar todo el año, lo cierto es que lo hace cada vez que el bolsillo se lo permite.
Aun así, incluso si algunos exiliados de poca memoria y vergüenza se pasaran la mitad del año en la isla alardeando de su ropa y su moneda fuerte entre sus desdichados compatriotas, ¿a quién perjudica eso más?
Ciertamente, en un país donde el salario promedio apenas alcanza para malvivir, y donde para tener ropa decente algunos hasta se prostituyen, una avalancha de cubanos del exterior se me antoja un instrumento desmoralizador extraordinario. Puede que el régimen castrista obtenga ganancias, pero el impacto social va a ser demoledor incluso a mediano plazo.
De manera que la ley impulsada por Rivera y firmada por el gobernador Charlie Crist no puede ser más desafortunada, aun si viniera cargada de buenas intenciones.
Si el fin del régimen no está a la vista, mejor que los políticos dejen a las familias en paz. Así van a tener más votos. Se los dice El Cubanazo.
Published: June 21, 2008
Fotorealidad. En La Habana, el trato a los disidentes no ha cambiado. Foto: Archivo
Apenas 24 horas después de que la Unión Europea levantó las sanciones impuestas a Cuba hace cinco años tras las condenas impuestas a numerosos disidentes y periodistas independientes en la llamda Primavera Negra, el régimen respondió al magnánimo gesto con rotunda bofetada… muy merecida, por cierto.
No sólo detuvo de inmediato a siete disidentes –cuyo arresto puede achacarse ahora, sin temor a equivocaciones, a la UE y a los remilgos de que siempre hace gala- sino que descalificó sin contemplaciones la medida en una “reflexión” del Dictador Jubilado.
“Deseo consignar mi desprecio por la enorme hipocresía que encierra tal decisión”, tronó Fidel Castro.
Bien hecho. La aquiescencia europea con una tiranía de casi medio siglo no tiene paralelo, si se la compara con la enérgica actitud que ha exhibido frente a otros regímenes. ¿Por qué soprenderse de que un perro rabioso muerda la mano de quien le tiende un hueso?
El canciller español Miguel Angel Moratinos declaró el día mismo que se acordó levantar las sanciones que se habían impuesto “el sentido común y de futuro”. Ya ve: desde su cama de enfermo, con una bolsa de defecar al lado, el Coma Andante le ha dado una excelente lección de diplomacia.
España, gestora de toda esta cumbancha de la que por ahora son víctimas inmediatas los últimos disidentes arrestados arbitrariamente, debe hacer ahora un riguroso examen de conciencia. Debe analizar si era correcta la premisa sobre la que basó su magnanimidad -que Raúl Castro ha emprendido el camino de las reformas- tiene algún fundamento real o si se trata de un simple pretexto para seguir haciendo negocios en Cuba.
El incidente encierra, además, una segunda lección para los que del lado de Estados Unidos contemplan tales políticas de apaciguamiento: con el Dictador Jubilado no hay arreglo… ni aunque le sirvan manjares en bandeja de plata.
Published: June 19, 2008
Reinaldo Escobar, esposo de la “bloguera” cubana Yoani Sánchez, respondió ayer a las diatribas que contra ella lanzó el Dictador Jubilado, fustigándola por hacer “labor de zapa” y un periodismo “neocolonial”.
Quizás a Fidel Castro se le olvidó, como tantas cosas, que en Cuba no se ataca ni hiere a la esposa de alguien impunemente, o por lo menos sin recibir una contundente respuesta de su marido. Llámenlo anticuado, quizás patriarcal, pero es una vieja costumbre “sacar la cara por ella”.
A continuación, citamos textualmente la respuesta de Escobar, titulada Sobre el Tejado de Vidrio. Se publicó en el blog que Escobar redacta también desde Cuba. No tiene desperdicio:
El ex presidente Fidel Castro acaba de publicar un prólogo al libro Fidel, Bolivia y algo más en el que descalifica el blog Generación Y que hace en Internet mi esposa, la blogera Yoani Sánchez. Desde el primer día ella ha puesto su nombre y apellido (que él omite) con su foto a la vista de los lectores para rubricar los textos que escribe con el único propósito, repetidas veces confesado, de vomitar todo lo que le produce náuseas de nuestra realidad.
El ex presidente desaprueba que Yoani haya aceptado el premio Ortega y Gasset de periodismo digital del presente año, argumentando que esto es algo que propicia el imperialismo para mover las aguas de su molino. Reconozco el derecho que tiene este señor a hacer ese comentario, pero me permito hacer la observación de que la responsabilidad que implica recibir un premio nunca será comparable a la de otorgarlo, y Yoani, al menos, nunca ha colocado en el pecho de ningún corrupto, traidor, dictador o asesino alguna condecoración.
Hago esta aclaración porque recuerdo perfectamente que fue el autor de estos reproches quien puso (u ordenó poner) la Orden José Martí en las más nefastas e inmerecidas solapas que le fue posible: Leonid Ilich Brezhnev, Nicolae Ceausescu, Todor Yivkov, Gustav Husak, Janos Kadar, Mengistu Haile Mariam, Robert Mugabe, Heng Samrin, Erich Honecker, y otros que he olvidado. Me gustaría leer, a la luz de estos tiempos, una reflexión que justifique aquellos honores improcedentes que, para mover agua de otros molinos, enlodaron el nombre de nuestro apóstol.
Es cierto que el nombre del filósofo Ortega y Gasset puede relacionarse con ideas elitistas y hasta reaccionarias, pero al menos, a diferencia de los condecorados por el prologuista, nunca lanzó los tanques contra sus vecinos inconformes, ni construyó palacios, ni encarceló a ninguno de los que pensaban diferente a él, ni dejó en la estacada a sus seguidores, ni amasó fortunas con la miseria de su pueblo, ni construyó campos de exterminio, ni dio la orden de disparar a quienes -para escapar- saltaran el muro de su patio.
Published: June 18, 2008
Era de esperar. Después de que la revista Time lo dejó fuera de la lista de las 100 personas más influyentes del mundo, Fidel Castro se quedó con la espinita dentro.
Caramba, en la lista estaban Hugo Chávez, Evo Morales… y nada menos que Yoani Sánchez. El espíritu narcisista del Dictador Jubilado no puede tolerar semejantes deslices.
Después de todo, Chávez y Morales no son más que simples epígonos suyos, mientras que la tal Yoani es apenas una “bloguera” que sobrevive en La Habana, con todo y haber ganado el Premio José Ortega y Gasset por su página web Generación Y,
Fustigar a la escritora de 32 años en una de sus “reflexiones” hubiera sido casi consagrarla en la isla, de modo que el Coma Andante prefirió dedicarle algunas líneas en el prólogo a un libro titulado Fidel, Bolivia y Algo Más, recién publicado en La Habana.
Castro acusa en él a Yoani de realizar “una labor de zapa” y enfrascarse en “un periodismo neocolonial”. Dice que lamenta que haya jóvenes cubanos que se presten como “enviados especiales” de la antigua metrópoli (España), aludiendo al premio que obtuvo la escritora del diario El País.
Algo que puso furioso a Castro también fue que Yoani haya definido a su generación como indiferente a las disyuntivas de la izquierda y la derecha. De nuevo, el Tirano Pensionado lamentó “que haya jóvenes cubanos que piensen así”.
El comentario, por sí solo, pone de relieve el aislamiento en que parece desenvolverse el Coma Andante desde hace tiempo. Bueno, la verdad es que la cumbre es uno de los sitios más solitarios y aislados del mundo. Pero desayunarse a estas alturas con que los jóvenes cubanos exhiben un desdén absoluto por los polos políticos es peor que vivir en la Luna de Valencia. ¿Es que acaso no tiene hijos?
Yoani Sánchez y sus contemporáneos no son más que el producto inesperado de los laboratorios donde se pretendió confeccionar al “hombre nuevo”. No hay nada que reprocharle, por cierto. Desdeñar la política no es un pecado, sobre todo si ésta se convierte en herramienta de represión y asfixia. Pero si Fidel contaba con estos vástagos para llevar adelante su obra, si esperaba que fueran “como el Ché”, menuda sorpresa se va a llevar. Tenga cuidado no terminen siendo como Donald Trump.
En todo caso, la arremetida contra la portaestandarte de la Generación Y no augura buenos tiempos a Yoani. Así que habrá que velar por ella.
Published: June 17, 2008
Lo último que se debe perder en esta vida es la esperanza. Es decir, antes de perder la vida misma. Para esa última opción que todos encararemos está la fe, que es un vuelco sublime de la razón hacia cosas más elevadas.
Pero eso es filosofía. Y de filósofo no tengo un pelo, como se sabe.
Hablo de la esperanza porque acabo de leer un artículo curioso en The Tampa Tribune, que reproducimos en esta página web, sobre las reclamaciones pendientes de muchos estadounidenses sobre las propiedades que les confiscaron en Cuba.
El artículo indica que, al parecer, hay un empeño andando para comprar los derechos de estas reclamaciones. El reportero se pregunta en un momento: ¿Quién será el quiere comprarlos y para qué?
Es la eterna pregunta en el mundo de los negocios, donde alguien siempre aspira a anticiparse a los acontecimientos. Con todo, es una interrogante válida, sobre todo en vista de que las leyes federales no permitirían vender esos derechos a un precio superior al que se pagó al dueño original.
Y si el lucro no es el motivo, ¿cuál podría ser?
El reportero, obviamente, no se puede dar el lujo de hacer conjeturas, pero El Cubanazo es muy dado a hacerlas. Y las hace porque escribe una columna, y no un reportaje informativo.
Lo cierto es que, con el traspaso de mando en Cuba y la perspectiva de relevo en Washington, habría sobradas razones para que los inversionistas se afilen los colmillos. Poseer un número sustancial de estos derechos de reclamación podría ser un buen argumento para meter la cuchareta en cualquier negociación con Cuba si dos cosas ocurren:
a) Raúl Castro decide abrir la puerta del diálogo con Estados Unidos.
b) El nuevo inquilino de la Casa Blanca decide romper el estancamiento en las relaciones con la isla
La mayoría de estas reclamaciones individuales y empresariales conducen, desde luego, a un callejón sin salida. Todas esas viviendas, terrenos y negocios han sido pasto del tiempo y de la ineficiencia castrista, así que sería punto menos que imposible darles un nuevo uso, o siquiera buscarlas. Pero, ciertamente, cualquiera que tuviera en sus manos un pedazo sustancial del reclamo global tendría el oído atento de un gobierno cubano dispuesto a abrirse a las inversiones estadounidenses.
Get it? Yo te absuelvo de esta deuda que poseo si tú me abres camino en tal o más cual negocio que quiero hacer en Cuba. Es, como dicen en inglés, un educated guess. Es decir, lo mejor que puedo hacer a estas alturas del juego, con lo poco que se sabe. Adivinar con cierto conocimiento de causa.
Eso sí, donde el autor del artículo pisa terreno movedizo es cuando hace referencia a los tratos que otras naciones han hecho con Cuba para resolver las reclamaciones de sus propios ciudadanos. Menciona a Canadá, Francia, España y Suecia. De los reclamos de estos cuatro sólo los de España han recibido atención de la prensa internacional, y los resultados de sus gestiones han sido patéticos.
El gobierno español acordó hace años resarcir directamente a sus ciudadanos –en su mayoría dueños de bodegas y unos pocos negocios grandes- y luego cobrar a Cuba la suma desembolsada en ciertos plazos y mediante pagos en especies. El resultado neto han sido hasta ahora unos cuantos embarques de caramelos y pirulíes cubanos que no alcanzan ni para empezar a pagar una deuda que es magra si se la compara con la estadounidense. También, creo, algunos cargamentos de langosta y cangrejo, que no vienen mal pero no son tampoco suficientes.
En todo caso, es bueno saber que muchos no pierden la esperanza de que les compensen por una casita que tuvieron en la playa de Tarará, o por una fábrica de azúcar en algún lugar de Oriente. Al fin y al cabo, han sido víctimas del mismo latrocinio y arbitrariedad que los propios cubanos han sufrido hace casi medio siglo. Pero no es bueno ser demasiado optimistas.
El ladrón sólo devuelve cuando se arrepiente… o lo meten en la cárcel. A veces, ni eso.
Published: May 19, 2008
Dicen que corren de mano en mano. Como pan caliente. Son copias clandestinas de programas trasmitidos por la televisión de Miami.
Pero no se trata esta vez de los programas de Cristina Saralegui, ni de los novelones a que nos tienen acostumbrados Univisión y Telemundo. Las codiciadas piezas, grabadas en DVD, tienen que ver ahora con otro asunto de novela: la vida de ricachones que se dan los capitostes castristas; sus prebendas y mansiones; sus amantes y privilegios. Toda la riqueza de que se apropiaron y ahora disfrutan en medio de la miseria generalizada.
Después de desertar hace un par de años, un ex alto oficial de la inteligencia cubana, rompe su silencio y comparte con el público una evidencia visual que habla por sí misma.
La opulencia en que vive la “nueva clase” en Cuba no podría compararse con la que gozó cualquier capa social adinerada en la isla, en cualquier momento de su historia. Prescindamos del hecho de que nunca generó la riqueza de que actualmente disfruta (eso es harina de otro costal). La abismal diferencia que separa a esta nueva aristocracia del cubano común es un triste testimonio de que el régimen marxista, lejos de elevar a los pobres, sólo consiguió sumirlos en la más abyecta miseria.
Mientras los jóvenes cubanos se hacen a la mar diariamente en busca de horizontes dignos, y mientras las hijas del pueblo se prostituyen, las capas dirigentes cubanas se dan una vida principesca que ni las postas militares ni los altos muros pueden ya ocultar.
El principal beneficiario de todo el latrocinio parece ser el Dictador Jubilado, con 11 mansiones. Por lo menos para una de ellas mandó a construir una bolera, una cancha de tenis y una piscina de agua caliente, pero… ¡hace 15 años que no la visita!
Y eso que en Cuba hay déficit de viviendas.
Quienes todavía tienen fe en que existen cualidades redimibles en un régimen capaz de procrear una injusticia social semejante, deben poner atención a las revelaciones del ex mayor Roberto Hernández del Llano.
De sobra sabemos que las ratas abandonan el barco cuando éste empieza a hacer agua. No me lo tienen que decir. Algunos se indignan con estos a quienes llaman “esbirros arrepentidos”. El Cubanazo, no. Para algo se hizo la mano franca de José Martí, esa que estrecha la de “aquel que me arranca el corazón con que vivo”.
Allá Hernández del Llano con su conciencia. Quizás este acto noble reivindique esa larga parte de su vida que dedicó a un régimen de opresión y oprobio. No lo sé. Pero esas ratas que abandonan el barco, lejos de molestarme como a muchos, me dan renovado aliento. Al fin y al cabo, son emisarias del desplome.
Ahí les paso fragmentos de las declaraciones del ex mayor en recientes programas de Mega TV. Disfruten.
Published: May 07, 2008
Bueno, ya sabemos. La “bloguera” Yoani Sánchez no consiguió el permiso “paterno” que necesitan todos los cubanos mayores de edad para salir del país. No pudo acudir, pues, a Madrid a recibir el Premio José Ortega y Gasset, concedido por su página personal en Internet, Generación Y, cuya dirección electrónica encontrarán en una de las tantas peroratas de El Cubanazo, creo que la primera.
“Me dijeron de nuevo que el caso se está analizando”, confirmó Sánchez a una agencia de prensa que indagó por la situación del viaje que, al fin, debió cancelar.
“Es una forma más de hacer saber que somos como pequeños niños que necesitamos el autorizo de nuestros padres para salir de casa”, comentó.
Sánchez, que también ha sido distinguida como una de las 100 personas más influyentes del mundo por la revista Time, recientemente colocó en su “blog” un comentario donde afirmaba que su caso pondría a prueba la legitimidad de las presuntas reformas adelantadas por el Dictador Interino.
Bueno, pues ya la prueba se hizo y parece que los resultados no respaldan la tesis de algunos cubanólogos. De nuevo rumbo, nada. De transición a la democracia, nada. La puerta sigue “cerrá”. Los cubanos pueden comprar –si cuentan con moneda dura- celulares, ollas arroceras, reproductores de DVD y hasta computadoras. Pero el derecho a abandonar libremente el paraíso los sigue eludiendo.
Ahora corre el rumor de que el precio de los pasaportes cubanos –uno de los más costosos del mundo- se va a triplicar. No es oficial, pero dicen que es para compensar por la pérdida de ingresos si eliminan eventualmente la “tarjeta blanca”.
¿Qué hicieron los cubanos para merecer esto? Nadie se lo explica, pero parece que desde que el Máximo Líder Jubilado tomó el poder todos perdieron la mayoría de edad. Con todo, Sánchez no contempla vivir fuera de Cuba, donde sin duda contarían para algo sus 32 años.
Como dijo recientemente al diario español El País: “La vida no está en otra parte, sino en otra Cuba”.
Published: May 06, 2008
Yoani Sánchez, cuando rendía cuentas a otra familia.
En algún lugar de Cuba (como dicen en la isla para designar uno de los muchos espacios secretos creados por el régimen castrista) hay cierto malestar desde hace unos días. Puede que sea en una clínica. O en un aposento privado semejante a un hospital, donde además de aparatos médicos, abundan los libros recién publicados y hasta una computadora conectada permanentemente a Internet.
¿Han adivinado ya?
Es donde el Máximo Líder Convaleciente cuenta sus últimos días, horas y minutos, mientras pondera sus próximas y muy públicas “reflexiones”. No sé exactamente dónde está ese canalla, pero de lo que estoy seguro es que no está muy contento que digamos desde que la revista Time anunció su selección anual de las 100 personas más influyentes del mundo.
No sé, es como una especie de comezón emotiva lo que intuyo en él. Un no-sé-qué que le molesta y no se atreve a definir, porque sería reconocer lo que es: un narcisista impenitente que de manera cotidiana trata de engañarse a sí mismo y a los demás con un fingido talante de modestia y humildad.
Y es que entre las 100 personas más influyentes del mundo aparecen dos que no pueden ser en absoluto de su agrado: el boliviano Evo Morales y la cubana Yoani Sánchez.
¿Qué demonios pintan en esa revista? Es lo que se pregunta el Coma Andante desde que se enteró de la maldita lista. ¿Cómo es posible que se haga semejante selección sin tomarlo siquiera en cuenta? Un líder indígena que continuamente le rinde pleitesía y nada menos que esa “chiquita” que se atreve a contradecirlo en Internet…
Ah… qué lejanos parecen aquellos tiempos en que la propia revista Time le dedicó una portada como Hombre del Año. Ahora sus directores ni piensan en él y una simple mocosa, que incluso fue “pionera” y juró todas la mañanas “ser como el Ché”, ocupa el sitio que, en un mundo ideal (ideal para él, claro), sería el suyo.
¿Influyentes? ¿Pero en qué influyen? ¿Puede acaso esa niña Yoani levantar más olas en la web que él con sus “reflexiones” en Granma?
Parece que sí. Y Yoani Sánchez insiste ahora en que quiere ir a España a recoger su Premio Ortega y Gasset. Hace gestiones y presenta documentos, y además habla de eso en una página de Internet que no se calla.
Para sacar a la luz el laberinto burocrático que debe navegar para hacer un simple viaje a Madrid, Sánchez no ha tenido a menos hacer público su retrato de “pionera”. Antes, dice, buscaba la aprobación de sus padres; ahora, en cambio, tiene que plegarse a un papá más severo… precisamente el papá que envidia calladamente sus 15 minutos de fama.
¿Podrá Yoani montarse, al fin, en el avión? ¿La montarán? ¿Quién sabe? Pero su foto de “pionera” no tiene desperdicio.
Published: May 01, 2008
El Cubanazo se ha referido antes a la importancia de los “blogueros”. Habría que hablar también de los “blasteros”, esa gente que día a día envía e-mails colectivos por montones, entre los cuales no faltan los que llevan a Cuba y su futuro en el corazón.
Uno de ellos es mi primo Eugenito Codina, que vive en Miami, y cuyos e-mails se las han arreglado para aflorar en cuanta dirección electrónica inauguro, incluyendo la de Centrotampa.com.
La nietecita. ¿Mirta Castro Smirnova?
La mayoría de los “blasteros” lanzan sus propios correos electrónicos a los cuatro vientos, pero hay algunos –como mi primo- que se convierten en cadena de trasmisión de otros que a su vez descargan toneladas de e-mails desde otras partes.
La verdad es que a veces nos llegan por esta vía correos electrónicos que no nos interesan en absoluto, y hasta nos indignan; pero en otras ocasiones te enteras de cosas fascinantes… y hasta las llegas a ver, porque vienen acompañados de fotografías.
Papá y nené. ¿Fidel Castro Díaz-Balart y su hijo Fidel Antonio Castro Smirnov?
Este es el caso de un e-mail retrasmitido por mi primo, original de alguien llamado Danbyeltraviez0, que incluye amplia información, e incluso teléfonos y correos electrónicos, que supuestamente corresponden nada menos que a los nietos de Fidel Castro, que andan ahora, de acuerdo con el “blastero”, regados por el mundo, quién sabe por qué. Probamos los correos electrónicos y sólo nos condujeron a la página web Secretos de Cuba.
El travieso correísta dice que son hijos de Fidel Castro Díaz-Balart, hijo del primer matrimonio del Máximo Líder Convaleciente, con una rusa. Son ambos rubios y tendrán unos 30 años. Se nombran, aseguran, Fidel Antonio Castro Smirnov y Mirta Castro Smirnova. Esta última, dicen, estudia matemáticas en la Universidad de Sevilla. El primero presuntamente realiza estudios de tema ambiental en Munich, Alemania. Podría ser y parece ser, porque al menos el joven aparece en una foto con Castro Díaz-Balart, muy parecido a su padre.
El “blastero” original incluyó en el e-mail que retrasmitió mi primo los números de teléfono y las direcciones electrónicas de los dos nietos del Coma Andante. Los e-mails no funcionaron, pero El Cubanazo no probó por teléfono… todavía.
A reservas de que en nuestra edición impresa demos seguimiento a este fascinante tema, si es verídico, aquí les adjuntamos dos de las cuatro fotos de este álbum familiar. Las otras las dejamos para más adelante, quizás, en CENTRO Mi Diario. Todavía tendremos que verificar.
Esto sería, parodiando a Carlos Franqui, “Un Retrato de Familia con Fidel Castro Díaz-Balart”.
Published: April 29, 2008
El convocador. ¿Quién se atreve a hablar? Ni Raúl
El régimen castrista va a cumplir medio siglo, pero el Partido (así, escrito y pronunciado con mayúscula, como si fuera Dios) apenas tiene 43 añitos.
No es que el Máximo Líder Convaleciente haya bajado de la Sierra enarbolando la hoz y el martillo precisamente. El engaño tomó más tiempo y sus verdaderos colores salieron a flote poco después. Fundó el Partido Comunista de Cuba en 1965.
En todos estos años, sin embargo, pese a que se trata de la llamada “fuerza rectora de la sociedad cubana”, el Partido sólo ha celebrado cuatro congresos. Es decir, más o menos un congreso cada 10 años. Un récord patético, considerando que se trata de una organización que se jacta de practicar el “centralismo democrático”.
Una comparación con otra entidad similar, el Partido Comunista de la Unión Soviética, indica que entre el triunfo de los bolcheviques en 1917 y 1956, éste celebró 20 congresos, es decir, más o menos uno cada quinquenio, incluyendo etapas de guerra civil, insurrecciones, clandestinaje… y hasta la Segunda Guerra Mundial.
¿Qué ha pasado, entonces, con los comunistas cubanos? ¿Será que se les ha olvidado reunirse de vez en cuando para discutir sus asuntos y quizás ocuparse de esa función “rectora” que se atribuyen?
En honor a la verdad, creo que el Partido Comunista de Cuba (o el Pececé, como le dicen en la isla) es una de las organizaciones más prácticas que se conocen. Al fin y al cabo, ¿para qué reunir a tanta gente, a tanto costo, si todo está determinado de antemano y no hay gran cosa que discutir?
Traigo esto a colación porque el Gobernante Interino acaba de convocar a un congreso partidista y no van a faltar ahora quienes atribuyan a este gesto el mismo mágico potencial que a la liberación de los teléfonos celulares. Si añadimos a esto que, como parte del mismo paquete, se anunció también la conmutación de varias sentencias de muerte, el optimismo puede llegar a alcanzar niveles de indigestión.
Nos gustaría creer que el congreso convocado para mediados del año próximo (¡el próximo, no hay prisa!) va a ser parecido a aquel donde Nikita Jruchov denunció los crímenes de Stalin; pero sería demasiado pedir. O que la conmutación de esas sentencias de muerte significa que la pena máxima no se va a aplicar en lo sucesivo en un país que apenas la conoció hasta que el Coma Andante se adueñó del poder. Otra vana esperanza, claro.
La verdad es que las acrobacias que hace Raúl Castro para convencer a todos de que acomete un saneamiento real de la sociedad, la economía y las altas esferas políticas cubanas dan muestras, a cada paso, de que se trata de un colosal acto de ilusionismo. Sus maniobras son semejantes a las de esos magos de circos ambulantes que piden un “voluntario” del público, previamente aleccionado, para certificar sus malos trucos y su magia barata.
La verdad es que ningún congreso partidista puede convertirse en foro de franca discusión en la isla, cuando el más mínimo desacuerdo político tiene para cualquier cubano consecuencias funestas. ¿Por qué van a ser los comunistas una excepción?
La mordaza es la misma para todos.
Published: April 27, 2008
¿Quién no conoce el juego de Monopolio? Creo que tiene más años que Fidel, aunque no está agonizando. En Cuba incluso el régimen estuvo difundiendo una imitación, llamada Triunfo, a fines de los 60.
En la versión castrista, los jugadores eran administradores de empresas a quienes se asignaban “recursos” en vez de dinero: tractores, arados, machetes, macheteros… El ganador era quien amasaba más recursos y empresas, y declaraba triunfo. Literalmente, el jugador que se convertía en dueño en todo en la isla. ¿A quién se les parece?
Me contaron que en algún momento alguien se percató de este desliz y mandó a recoger los juegos discretamente. Un poco tarde, claro. Más o menos cualquiera tenía el suyo en la casa ya. Para cuando me fui, en 1980, dejé atrás uno de ellos. ¿Quién sabe qué se hizo de él?
Pero volviendo al Monopolio. Recuerdo que a los billetes de papel con que se jugaba les llamábamos cariñosamente “chavitos”. Es como decir, de este lado del charco, play money.
Pasado el tiempo, y por esas ironías de la historia (noten bien que la escribo con minúscula), los cubanos empezaron a llamar así a los codiciados CUC o “pesos convertibles”. ¿Será para insinuar que carecen de valor?
Desde luego que no. Valen más que la humilde moneda con que se pagan los salarios en Cuba. Sin embargo, de acuerdo con un reportaje publicado hace poco por El Nuevo Herald, parece que los CUC no se han salvado de esa plaga que sufren los billetes de banco desde que se inventaron: la falsificación.
Billetes CUC falsos, en denominaciones de a 20 y 50, han empezado a aflorar en las casas de cambio cubanas, de acuerdo con el reportaje. Se dice que son tan perfectos, en papel y en impresión, que sólo el número de serie los delata.
¿Dónde se pudieron imprimir? ¿Quién sabe? ¿De dónde sacaron el papel? Mmm… Parece que aquí hay gato encerrado…
Pero mientras ponderamos todas estas imponderables, quiero presentarles un dibujo animado muy cómico que alguien me envió hace poco. Es nada menos que sobre el juego de Monopolio cubano.
Disfrútenlo.
Published: April 25, 2008
El Coma Andante ha andado ocupado últimamente.
Hace unos días despotricó contra un ex ministro de Educación que en 10 años acumuló viajando más horas de vuelo que un piloto internacional; poco después, lo hizo para tratar de explicar un caso horripilante que ha conmovido a Bolivia.
Una estudiante boliviana de 22 años, Beatriz Porco Calle, murió el mes pasado en Cuba, donde estudiaba medicina como becaria. Su cadáver fue trasladado a su país de origen sin cerebro, ojos, dientes ni vísceras. Como era de esperar, su familia se quejó de semejante trato y exigió una indemnización a la embajada cubana.
Según informes oficiales cubanos, Porco Calle murió de una hemorragia cerebral. Asimismo, de acuerdo con el Máximo Líder Convaleciente. la extracción de órganos y vísceras se justifica por “normas cubanas e internacionales” al transportar cadáveres. La realidad es que ahora nunca se sabrá exactamente la causa de la muerte de la joven, ni podrá tampoco determinarse claramente porque la ausencia de todos esos órganos impediría llegar a cualquier conclusión.
El Dictador Jubilado se desgañita, tratando de presentar las quejas de la familia de Porco Calle y las pesquisas que quiere realizar el congreso boliviano como una “maniobra” imperialista para empañar la ayuda que su gobierno ofrece a Bolivia desde que Evo Morales asumió el poder. El embajador cubano en La Paz lo ha calificado ya de “campaña vil”.
Bueno, por suerte para la familia de Porco Calle, el socialismo de Evo no está todavía a la “altura” de sus padrinos habaneros. De haber alcanzado esa cota política, estamos seguros de que estarían encerrados en sus casas sin poder decir esta boca es mía. Y vigilados, claro.
Pero Bolivia, a pesar de que Morales ocupa la presidencia, sigue siendo una democracia. En el país sudamericano se imprimen y circulan muchos periódicos, y no sólo el Granma de un partido único. La oposición, como en Venezuela, está energizada y se hace sentir. Los macabros actos de La Habana no pueden ocultarse, y tendrán seguramente una fuerte reverberación.
Más allá del impacto que la profanación de los restos mortales de esta estudiante, y de la operación de ocultamiento que realiza Cuba, incluyendo las diatribas del Dictador Moribundo, el horrible destino de esta muchacha pone de relieve los riesgos de aceptar la “generosa” asistencia del régimen castrista.
Confiar en que la dictadura cubana va a cuidar de tus hijos –aun si no nacieron en Cuba- es una apuesta peligrosa: no hay garantía.
Published: April 23, 2008
‘Egoísmo, autosuficiencia, vanidad’. ¿Será el mismo?
La reciente destitución del ministro de Educación de Cuba, Luis Ignacio Gómez, trajo cola. Bueno, más bien su “colita”, porque no estamos hablando de algo espectacular, ni mucho menos insólito en la isla.
Al anunciarse el reemplazo de Gómez, el diario Granma no se molestó en explicar las razones, cosa que no asombró tampoco a nadie. Como se sabe, en Cuba las cosas pasan porque pasan. Ni preguntes.
Eso sí, apenas 48 horas después, Fidel Castro se dio a la tarea de explicar, con lujo de detalles, los motivos de la destitución, en una diatriba que no deja lugar a muchas dudas sobre el futuro del funcionario. Tras los ataques furibundos del Coma Andante, Gómez está en un lugar peor que en la cárcel o el plan “pijama”, se los aseguro. Más le valiera no haber nacido.
De acuerdo con Castro, Gómez “estaba realmente agotado”.
Hasta aquí, todo más o menos bien. Se diría que el pobre hombre había dado lo mejor de sí y el Partido, generoso e inmortal, lo destinaba ahora a una finca de reposo. Pero no.
“Había perdido energía y conciencia revolucionaria”, agregó el Máximo Líder Convaleciente. “En el transcurso de 10 años viajó al exterior más de 70 veces”.
En “los tres últimos, lo hizo con la frecuencia de un viaje por mes, utilizando siempre el pretexto de la cooperación internacional de Cuba”, agregó.
“Por este y otros elementos de juicio no se tiene ya confianza en él; más claro todavía: ninguna confianza”, concluyó.
Bueno, en vista de las últimas noticias sobre las “reformas” que Raúl Castro tiene en cocina, el ataque al ministro defenestrado cobra un perfil interesante. La realidad es que viajaba “demasiado”.
Saquemos cuentas con un mocho de lápiz: A razón de 70 viajes en 10 años, una simple división arroja la muy envidiable cifra de 7, es decir, 7 viajes por año para alentar la cooperación internacional educativa.
Nos dijeron hace poco que entre las próximas medidas renovadoras raulistas viene la eliminación del permiso de salida que necesitan los cubanos para abandonar su paraíso. Pero el ex ministro, desde mucho antes, parece que ya había tomado la justicia por su cuenta, como se dice vulgarmente. ¡Siete viajes al año, ni más ni menos! ¿Habrán sido a Roma o a París?
Fidel no lo dice. Pero no cabe duda de que su artículo saca a flote algo que el cubano de a pie sabe desde hace mucho rato: En Cuba las prohibiciones existen para acrecentar el valor de todos los privilegios de que goza la casta gobernante. A todas luces, el ex ministro nunca necesitó una “tarjeta blanca” para embarcarse. Ni tuvo que hacer fila para comprar sus alimentos. Ni siquiera le faltaron un tubo de pasta de dientes ni zapatos cómodos. Para algo era ministro y militante del glorioso Partido Comunista. “Era”, recalco, porque ahora el Jefe le dio a Gómez una “tarjeta negra”, con la que poco se puede hacer, excepto pegarse un tiro en la sien o montarse en una balsa rumbo a Miami.
En todo caso, no pude evitar reírme a carcajadas cuando leí otra parte de la monserga del Convaleciente: “No me resignaré jamás a la idea de que al poder se aspire por egoísmo, autosuficiencia, vanidad y supuesta imprescindibilidad de cualquier ser humano”.
Caramba. Se diría que la proximidad de la muerte lo ha transformado. ¿Querrá acaso viajar?