
Published: September 08, 2010
Después de repartir literalmente críticas a diestra y siniestra en el Medio Oriente, parece que Castro, el resucitado, busca posicionarse como mediador en el diferendo norteamericano-iraní. A Obama: Cuidado con dejarte tentar por la guerra. A Ajmadinejad: Despójate del antisemitismo, bobo. Falta comprobar, desde luego, que el presidente de Estados Unidos y el energúmeno de Teherán quieran dejarse reconciliar por semejante intermediario. En todo caso, la mesa está puesta en La Habana. El Dictador Jubilado aspira, sin duda alguna, a un Premio Nobel de la Paz, no se sabe si por méritos de viejo o por artimañas de diablo.