
Published: June 28, 2010
Todos los cubanos que en los últimos diez años hemos vivido en Nueva York tuvimos que sufrir a menudo las columnas de una periodista de Diario La Prensa llamada Vicky Peláez. Sus apasionadas defensas del régimen castrista provocaban vómitos. Tan castristas eran, que a veces se publicaban en La Habana antes que en la Gran Manzana. Si no me creen, busquen estas columnitas en Internet y comparen las fechas. Era asqueroso. Sobre todo porque el llamado Campeón de los Hispanos, es decir, Diario La Prensa, jamás publicaba una carta o artículo que la contradijera.
Mas la justicia tarda, pero llega. Las agencias cablegráficas y todas las cadenas de TV dieron cuenta hoy lunes del arresto de una red de espías al servicio del gobierno ruso. Entre ellos se encuentran nada menos que Vicky Peláez y su compañero, Juan Lázaro, a quienes, entre otras cosas, se acusa de haber recibido pagos por sus servicios de espionaje. Diario La Prensa rehusó hacer comentarios a preguntas de los medios informativos de Perú, de donde Peláez es oriunda. ¿Qué iban a decir?
Por alguna razón, nada de esto nos sorprende. Como ella, ha de haber unos cuantos, cobrando tarifa fija por sus trabajitos sucios, y quizás mucho más por lo que escriben a favor del Dictador Jubilado. La verdad, sin embargo, siempre se abre paso. Todo es secreto hasta un día.