
Published: July 05, 2010
El canciller español anda por La Habana. Dicen que espera poder arrancarle al régimen varias decenas de presos políticos, a condición de que acepten el destierro. Algunos se alegran. ¿Cómo no alegrarse de que alguien abandone el doble infierno de la cárcel y la isla de Cuba?
Pero El Cubanazo no puede evitar una clara sensación de deja vu. ¿No ocurrió algo parecido en 1978, cuando 3,600 presos fueron indultados “magnánimamente” por el ahora Dictador Jubilado? ¿No nos parece extraño que más de 20 años después estemos lidiando con el tema de los presos de conciencia, y alegrándonos de que el régimen, con pretendida generosidad, los libere y ponga en un avión rumbo al exilio?
Me alegra mucho que los presos regresen a sus domicilios y sus familias, de donde nunca debieron haber salido para empezar, pero me alegraría mucho más que cesaran las circunstancias que los condenaron a la cárcel sólo por expresar sus ideas y reclamar sus derechos como seres humanos.
Si seguimos conformándonos con que el régimen libere presos, de aquí a 20 años -si continuamos con vida- estaremos alegrándonos otra vez de la misma cosa, y lamentándonos de no haber hecho más por la libertad de Cuba.